El Ejército, la Policía y la Stasi auspiciaron el fútbol en la RDA

El ex entrenador Eduard Geyer en el estadio del Dínamo Dresden. Foto: Sebastian Kahnert/zb/dpa

Berlín (dpa) – Los cerca de 7.000 espectadores del estadio Georgi Dimitroff de Erfurt fueron testigos de un debut muy especial en la fecha después de la pausa invernal de la Oberliga (quinta) de fútbol de 1989-1990 de la República Democrática Alemana (RDA).

El club invitado fue el FC Berlín, que había jugado la décimo tercera y última jornada de la primera mitad de la temporada a principios de diciembre bajo el nombre de BFC Dínamo.

Pero cerca de seis semanas después del asalto al cuartel general de la Stasi -la policía secreta de la RDA- en la Normannenstrasse de Berlín el 15 de enero, el campeón de la Oberliga cambió el nombre que le había puesto su antiguo patrocinador, la Seguridad del Estado, dirigida por Erich Mielke.

Bajo su reinado, el club había ganado diez títulos consecutivos entre 1979 y 1988.

Pero el Ministerio de Seguridad Estatal no fue el único que agitó los ánimos en la era de la RDA. El club se vio beneficiado por las decisiones de los árbitros y también disfrutó de ciertos beneficios por estar en la capital.

“Nosotros éramos del malvado club de la Stasi, por supuesto”, recordó Frank Rohde cuando en 2016 se celebró el 50 aniversario de la entidad.

“Veníamos de la capital, donde había más productos que en ningún otro lugar. Naranjas, por ejemplo, o plátanos. Había resentimiento contra el Dínamo y la Stasi, y envidia por el éxito que teníamos”, señaló.

Pero los jugadores no sólo tenían acceso a plátanos y naranjas. En muchos casos, el patrocinio incluía adquirir un coche con bastante rapidez, pese a que normalmente tardaba años en llegar.

También se proporcionaba un apartamento para la familia, en el mejor de los casos una dacha en el campo y un trabajo para la esposa del jugador.

Libero Rohde, quien tras la reunificación también jugó en el Hertha Berlín en la parte occidental de Berlín, también destacó el factor humano del equipo: “Éramos jugadores con un buen espíritu de equipo y nos divertíamos mucho entre nosotros”.

Uno de esos jugadores fue Andreas Thom, el primer futbolista profesional transferido a un club del oeste, en este caso al Bayer Leverkusen por la entonces gigantesca suma de 2,8 millones de marcos en enero de 1990.

El entonces mánager del Bayer Leverkusen Reiner Calmund ofreció también 300 motocicletas como parte de pago de la transferencia. “Pero los directivos de la BFC lo rechazaron”, contó Calmund con motivo del vigésimo aniversario de la unificación de la liga de fútbol de Alemania Occidental y Oriental.

El Dínamo Dresden atrajo mucha más simpatía que el club de la Stasi, a pesar de que la Policía Popular tomaba las decisiones en la metrópoli a orillas del río Elba.

“No era un secreto. Teníamos un uniforme y hasta un casco de acero. Los jugadores tenían un rango militar, según el cual se les pagaba”, dice el ex entrenador Eduard Geyer, quien fue comandante de la Policía Popular Nacional.

Los futbolistas tampoco eran inmunes a las obligaciones policiales. Pistolas en lugar de balones, según Geyer. “Recuerdo que una vez fuimos a la práctica de tiro en nuestra vestimenta de entrenamiento. Pero con el tiempo eso se fue mermando más y más”, expresa.

Sin embargo, la imagen de los policías se diferenciaba de la de los jugadores. “En realidad, el Dínamo fue siempre un club que se identificaba a través del fútbol, que apasionaba a la gente con su juego”, señala Geyer, quien tras la reunificación alemana dirigió al Energie Cottbus en la Bundesliga.

No en el momento de cambio, sino en tiempos de la construcción del Muro, los futbolistas del Ejército del club ASK Vorwärts Berlín dominaban la Liga. Conquistaron cuatro títulos hasta 1965. Le siguieron otros dos campeonatos bajo el nuevo nombre de FC Vorwärts Berlín en 1966.

En 1971, el club fue trasladado a Fráncfort del Oder, pero nunca pudo volver a su época de apogeo ni seguir el ritmo del club de la Stasi BFC Dínamo o del de la Policía Popular, el Dínamo Dresden.

En la última temporada de la Oberliga 1990/1991, los tres clubes volvieron a estar en lo más alto a nivel nacional, pero luego sus caminos se separaron.

Sin embargo, los clubes que contaban anteriormente con generosos patrocinios comenzaron a caer a las ligas inferiores, también debido a problemas económicos.

El club sucesor del FC Vorwärts juega hoy como el 1. FC Frankfurt/Oder en la liga de Brandeburgo, en la sexta división. Dos clases más arriba, en la liga regional Nordost (Noreste) juega el antes denominado BFC Dínamo y hoy FC Berlín.

El Dínamo Dresden, que ya ha jugado desde la reunificación en el más alto nivel del fútbol alemán, es el único de los tres clubes que hoy se mantiene en el fútbol profesional, en su caso en la segunda división de la Bundesliga.

Por Thomas Flehmer y Jens Mende (dpa)