Kiev, 31 ene (dpa) – El Ejército de Ucrania se pronunció hoy por primera vez en el conflicto entre el gobierno y la oposición, para alertar acerca del peligro de una secesión del país en caso de que la crisis siga escalando.
La ocupación de edificios públicos por parte de los manifestantes es inaceptable, añade la declaración oficial. En una reunión encabezada por el ministro de Defensa, Pavel Lebedev, el Ejército pidió al presidente y máximo jefe de las fuerzas armadas, Viktor Yanukovich, que «tome de inmediato medidas para estabilizar la situación en el país y conseguir la armonía en la sociedad».
Activistas de derechos humanos denunciaron entretanto que durante los enfrentamientos con los manifestantes radicales, las unidades de la policía aprovecharon para atacar a propósito a periodistas y médicos. La oposición denuncia además el presunto secuestro de unas 30 personas, al parecer por bandas violentas reclutadas por las autoridades.
Ocho días después de su desaparición apareció uno de los secuestrados, con signos de haber sufrido un grave maltrato físico. Sus captores lo torturaron e incluso le cortaron una parte de la oreja, denunció el activista Dmitri Burlatov. El líder opositor Vitali Klitschko aseguró que se trató de «un acto para intimidar».
El ex campeón de boxeo viaja hoy junto con el dirigente opositor Arseni Yatseniuk a la conferencia sobre seguridad que se celebra en Múnich, Alemania, donde pedirán apoyo de la comunidad internacional. Allí planean hablar con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, la representante de política exterior de la UE, Catherine Ashton, y otros dirigentes.
También viaja a Múnich el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano en funciones, Leonid Kozhara, que se reunirá con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, y con el comisario de Ampliación y Política Europea de Vecindad de la UE, Stefan Füle.
El viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogosin, calificó de «circo» el encuentro previsto entre la oposición ucraniana y Kerry. Moscú acusa a Occidente de injerencia en asuntos internos de Ucrania.
Las protestas de la oposición estallaron en noviembre cuando Yanukovich se negó a firmar, por presión de Rusia, un acuerdo de asociación con la UE. Klitschko y Yazeniuk acusaron al gobierno de quitarle al pueblo un posible futuro dentro de la UE.
Cuando el gobierno aprobó adicionalmente a mediados de enero leyes parecidas a las rusas para limitar las libertades democráticas sin un debate en el Parlamento, las protestas se radicalizaron.
