Diarios de viaje arrojan más datos sobre arte expoliado por los nazis

Foto: Daniel Karmann/dpa

Núremberg, 8 jul (dpa) – Hans Posse era el principal gestor de obras de arte robadas por los nazis, encargado por Adolf Hitler de reunir una colección para un “Museo del Führer” en la austríaca Linz y de repartir obras expoliadas en museos del Reich, según unos diarios de viaje digitalizados ahora por el Museo Nacional Germánico de Núremberg.

El museo estudió y digitalizó cinco diarios en los que Posse documentaba sus viajes de servicio por encargo de Hitler. Según los expertos, esto aporta nuevos conocimientos sobre el arte expropiado por los nazis, sobre la política de museos de los nazis y sobre la investigación del origen de las obras.

Desde 1910 hasta su muerte en diciembre de 1942, Posse fue director de la Galería de Arte de Dresde. A partir del verano de 1939, viajó por orden de Hitler a diferentes depósitos de arte robado y expropiado por los nazis y se reunió con marchantes de arte, agentes y coleccionistas privados en países europeos vecinos.

La historiadora de arte vienesa y experta en Posse Birgit Schwarz, que participó en la investigación, aseguró que por eso sus diarios de viaje son documentos claves sobre el arte robado por los nazis.

“La edición demuestra que Posse, al que Hitler consideraba el mayor experto en museos de Alemania, se convirtió en el principal gestor de la política de museos de Hitler y cómo se produjo ese proceso”.

Las cinco pequeñas libretas llegaron a mediados de los años 80 al archivo de arte alemán del Museo Nacional Germánico. “No son diarios en el sentido clásico del término. Más bien son libretas con anotaciones de trabajo”, dijo la colaboradora del proyecto Frederike Uhl.

Posse llevaba las libretas siempre consigo y hacía en ellas breves notas sobre las obras de arte, sus precios y las personas de contacto, en parte de manera ilegible y con abreviaturas crípticas.

En los últimos tres años, Uhl y su colega Juliane Hamisch descifraron las anotaciones y digitalizaron las libretas para editarlas de manera online.

De las primeras tres libretas ya se pueden ver todas las páginas en Internet, con el texto legible y comentarios. “La idea básica era que los diarios estuvieran disponibles y fueran comprensibles para todos, para que fuera posible seguir investigando”, explicó Hamisch.

El historiador de arte de Dresde Gilbert Lupfer, que integra el Centro Alemán de Bienes Culturales Perdidos, que apoyó el proyecto, aseguró que se trata de una tarea extraordinaria.

“Es una fuente extremadamente difícil de leer”, aseguró. Añadió que la investigación aporta muchos conocimientos nuevos sobre las redes de Posse y sobre la procedencia y el derrotero de las obras de arte.