Madrid, 26 sep (dpa) – Si durante 14 años el Atlético de Madrid acudió al Santiago Bernabéu asumiendo un papel de víctima, el clásico capitalino del sábado propone un escenario muy diferente: por primera vez en mucho tiempo, el conjunto rojiblanco no se siente inferior al Real Madrid.
En los últimos meses sucedieron dos acontecimientos en la capital española que advierten un cambio de guión en los derbys, territorio blanco en el siglo XXI: la victoria del Atlético de Madrid en la final de Copa del rey en casa del vecino y su imponente arranque de la Liga española, con seis victorias en otros tantos partidos.
Por contra, el Real Madrid inició nueva etapa, todavía indefinida, de la mano del italiano Carlo Ancelotti.
El Atlético de Madrid es un proyecto ya consolidado que su técnico, el argentino Diego Simeone, va mejorando con el paso del tiempo. En cambio, el Real Madrid está todavía en construcción, más lenta de lo que querrían sus hinchas.
«Tenemos un gran equipo, sabemos cómo ganarles», aseguró Thibaut Courtois, arquero rojiblanco y gran héroe de la final de la Copa del rey.
La última jornada de la Liga española expuso el nivel de confianza que atraviesa uno y otro equipo. Mientras el Atlético de Madrid venció 2-1 a Osasuna reservando cinco titulares, el Real Madrid necesitó un penal muy discutido fuera de tiempo y al Cristiano Ronaldo más decisivo para ganar 2-1 en casa del modesto Elche, que fue mejor.
El conjunto blanco está en problemas y nadie disimula la preocupación ante el clásico. «Jugando así no ganaremos», aseguró Ancelotti tras el partido de Elche.
Al contrario de lo que le ocurre en casa del vecino, el proyecto del italiano se encuentra en una inesperada fase de indefinición. Si en su presentación Ancelotti confesó su apuesta decidida por el «espectáculo», ahora el equipo parece sumido en la duda: ¿Jugar a tener el balón o regresar a los tiempos de José Mourinho para apostar por un fútbol más vertical?
Mientras Ancelotti lo piensa, las jornadas van pasando y el Real Madrid va sacando los partidos fuera de casa con enormes dificultades.
Y nadie olvida lo ocurrido la pasada temporada, cuando el Barcelona se escapó en noviembre del Real Madrid en una decena de puntos y los blancos renunciaron prematuramente a la remontada.
Con el Barcelona y el Atlético de Madrid con dos puntos de ventaja sobre los blancos, Ancelotti afrontaría su primera situación complicada si el sábado no gana a los rojiblancos.
Se sabe cómo jugará el Atlético de Madrid -repliegue atrás, pases largos a Diego Costa y David Villa y aprovechamiento del balón parado-, pero la incógnita es ver qué hará un Real Madrid que en dos meses de trabajo todavía no definió un estilo.
Ni siquiera se sabe si Ancelotti apostará por jugar con dos medios centros -Sami Khedira y Asier Illarramendi-, con uno solo, con Gareth Bale en lugar de Angel Di María, con un fútbol más vertical o con la posesión.
«No estoy contento, necesitamos jugar diferente», destacó el preparador italiano tras lo presenciado en Elche.
Ese «jugar diferente» está en sus manos. Y el clásico madrileño del sábado será su primer partido realmente importante de la temporada, su primer gran examen desde que está en el Real Madrid.
El Atlético de Madrid, en cambio, acudirá al Bernabéu sin ninguna presión, con mucho que ganar y poco que perder. Una victoria supondría un golpe sensacional a su odiado vecino. Y ahora mismo las apuestas no descartan esa posibilidad. Al contrario.
Por Alberto Bravo