Cubo de Rubik, cuando un juguete se convierte en reto

La pandemia que sufre el mundo ha motivado que un enorme número de personas se viera obligado a permanecer confinado en sus casas, en algunos casos, durante largas semanas e incluso varios meses.

A los problemas del día a día se sumaban unas cuantas preocupaciones más, la principal, la salud de familia y amigos, pero entre ellas se encontraban también la preocupación por la economía y la imposibilidad de conciliar.

Y es que, pese a que muchos creen que los niños se entretienen con cualquier cosa, lo cierto pierden muy rápido el interés por lo que inicialmente les pareció una gran novedad.

“Durante el confinamiento, muchos han buscado fórmulas alternativas para mantener a sus hijos entretenidos a la par que intentaban estimular sus capacidades. Para ello, y para lograr mantenerlos alejados de las pantallas, han echado mano de juegos clásicos que estimulan su desarrollo y concentración, como es el caso de los puzles y rompecabezas, incluso algunos han desempolvado su antiguo cubo de Rubik, en la mayoría de casos, a modo de reto personal” comentan desde Kubekings.

Y es que, pese a que el cubo de Rubik, inicialmente llamado cubo mágico, fue creado por Ernő Rubik, escultor y profesor de arquitectura húngaro con fines pedagógicos, lo cierto es que, en 1980, solo seis años después de su creación, ganó el premio alemán de Mejor Juego del Año en la categoría de rompecabezas.

Mucho ha llovido desde aquel primer cubo y, sin embargo, sigue siendo uno de los juguetes más vendidos. Y es que, raro es encontrar a una persona que no haya tenido uno de estos rompecabezas alguna vez en sus manos.

Pero, “resolver el rompecabezas no es sencillo, en el cubo clásico, es decir, en el de 3x3x3, existen más de 43 trillones de permutaciones posibles, quizás por eso, algunos se ven obligados a dedicarle horas, semanas e incluso meses, y puede que ni así sean capaces de resolverlo”.

En cualquier caso, y pese a que un enorme número de personas no han sido capaz de resolver el cubo de Rubik clásico ni una sola vez, existe quien es capaz de hacerlo en cuestión de segundos, con una sola mano, con los ojos vendados, incluso con los pies o bajo el agua. Existe un amplio abanico de campeonatos avalados por el World Cube Association.

Por supuesto, y como en casi todos los casos, “el juguete clásico ha evolucionado, variando el número de capas y caras, las formas y, en definitiva, poniéndoselo más difícil a aquellos para los que el cubo clásico hace tiempo que es un juego de niños”.

Sin duda, el cubo de Rubik es además de un juguete clásico un auténtico reto para la mayoría.