Conoce Estocolmo


Estocolmo es la capital de Suecia y también la ciudad más grande del país. Es reconocida turísticamente por su inigualable belleza compuesta de una arquitectura singular, numerosos parques, jardines y canales.

Dada su importancia turística, es también el lugar ideal para pasar unas vacaciones de lujo y, sobre todo, diferentes. Por esto, si decides escaparte unos días a Estocolmo, a continuación, te mencionaremos tres lugares imprescindibles que no puedes dejar de visitar:

El Museo Vasa

Para empezar, en tu ruta por la ciudad de Estocolmo, el Museo Vasa, debe ser una parada obligatoria, aunque no te gusten los barcos. La Vasa es la única nave del siglo XVII que se ha conservado y verla en persona es toda una experiencia. Rodeada de un edificio de proporciones gigantescas, el navío se inauguró el 10 de agosto de 1628 pero debido a las condiciones meteorológicas adversas se hundió a los pocos minutos. Siglos más tarde la nave fue reflotada, restaurada y preparada para que todo el mundo pueda disfrutar de ella. Pasea por entre las tallas de madera que la decoran y déjate llevar por el pasado. Aunque suele haber bastante cola, vale la pena.

El Palacio Real

Otra parada obligatoria si visitas Estocolmo es la residencia del rey de Suecia que está situada estratégicamente junto al mar y es uno de los palacios más grandes de Europa. Incluso si no eres especialmente monárquico y no te apetece pagar la entrada para ver la armería o la sala del tesoro, acércate y échale un vistazo desde fuera. Al mediodía tiene lugar el cambio de la guardia.

El Gamla Stan

La primera mención de la ciudad de Estocolmo data de 1252. La ciudad se reducía entonces a la pequeña isla llamada Gamla Stan. El Gamla Stan es actualmente el casco antiguo y el verdadero corazón de Estocolmo.

Una cuadricula de calles pavimentadas en piedra, llenas de tiendas y boutiques, de iglesias y edificios históricos de los siglos XVIII y XIX. Date un paseo por la plaza Stortoget y observa las dos casas más famosas de la ciudad: una roja y otra amarilla. Aquí está también el museo dedicado a los Premios Nobel. La mejor manera de explorar Gamla Stan es a pie, dejándote llevar. Y si te da hambre, siéntate en una cafetería y tómate un delicioso chocolate caliente acompañado de un trozo de pastel.

Por último, un dato que también es interesante es que en Estocolmo hay gran cantidad de suburbios diferentes de mayoría extranjera, por ello se hablan multitud de lenguas. Las principales son el sueco y el finés (Finlandia), y las minoritarias el bosnio, siríaco, árabe, turco, kurdo, persa, holandés, español, serbio y croata.

Por Soraya Andreina Pérez Mohammed