Cómo hacer para que tu gato no sufra la mudanza

(dpa) – Lo que más les gusta a los gatos es disfrutar de su barrio, de los sitios que conocen, pero como amos a veces tenemos que tomar decisiones que van más allá de su confort. Cuando tenemos que mudarnos, ¿cómo podemos haber para que nuestras mascotas no se estresen?

En las mudanzas “sacamos al gato de su hábitat conocido y lo llevamos a un espacio totalmente nuevo”, comienza la psicóloga de animales Tanja Reinschmidt. En realidad el proceso de cambio comienza cuando empacamos todo en cajas. “Los gatos son seres muy curiosos, y les encantan las cuevas”, advierte Jutta Aurahs, autora de un libro sobre mascotas. Es fundamental, continúa, que los amos se aseguren de no cargar al camión una caja en la que sin querer se haya escondido el felino.

Para las mascotas, ya de por sí muy sensibles, resulta estresante que muchas personas estén caminando de un lado a otro del a casa, abriendo y cerrando permanentemente puertas. “Está el riesgo de que el gato se escape o se esconda en algún sitio”, alerta Aurahs.

Para la especialista lo mejor es que el gato pase ese proceso en un ambiente separado y que tenga allí su comida, su agua y sus juguetes. No hay que molestarlo en ese espacio, y además es bueno dejar hasta último momento “el sofá del gato o el sitio en el que solemos relajarnos”.

La mascota debe ser la última que deja la casa. Lo ideal es que haga el camino hacia su nuevo hogar en un canastito de transporte junto a su amo. ¡Ni se le ocurra hacerlo viajar con las cajas en el camión!

Cuando todos están en la casa nueva, podemos utilizar un vaporizador que emita feromonas en el ambiente, porque “tienen un efecto de relajación y le darán al felino una sensación de bienestar”, explica Nadja de Leuw, veterinaria especializada en gatos.

Las mascotas necesitan poder llegar a su nuevo contexto con cierta calma, algo que podemos lograr si las dejamos primero en un único ambiente en el que se sientan seguras y sin que las molesten. Luego podrá ir inspeccionando poco a poco las demás habitaciones.

El período de adaptación será mucho más ameno para todos si el gato encuentra olores que le resulten conocidos. Lo ideal es llevar el canasto y el rascador que utilizaba el gato en la casa anterior a la nueva, porque “si en el nuevo hogar hay muebles nuevos, el gato va a mostrarse irritado”, explica Aurahs.

Lo que será además un gran desafío para toda mascota es moverse fuera de la casa. Les resulta difícil incluso a los gatos, que son conocidos por ser “callejeros”. “Los gatos se arman mapas en base a su olfato y a los ruidos”, explica Reinschmit. En algún momento siempre sienten la necesidad de salir de la casa. Sin embargo, es importante saber que deberá buscar y encontrar un nuevo lugar en ese nuevo contexto, porque los territorios suelen estar ocupados por otros gatos.

“Es sumamente importante que los gatos que salen de casa estén castrados y que lleven un chip”, advierte Aurahs. Y es que si el gato se topa por ejemplo con un perro, entra en pánico y sale corriendo, puede suceder que luego no encuentre el camino de regreso a casa.

Por Fabian Busch (dpa)

Foto: Christin Klose/dpa-tmn

 

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