Cómo elegir y recibir en casa al primer perro

(dpa) – Ya sea un pequeño chihuahua, un ovejero alemán o un juguetón mestizo, los perros son de las mascotas más populares. Pero quien quiera uno, tiene que pensarlo muy bien: dependiendo de la edad del animal, uno asume una responsabilidad por un ser vivo durante muchos años. Y, con ello, los costos.

Cuando buscamos una mascota, no está de más mirar primero en los hogares de animales. Foto: Inga Kjer/dpa-tmn

Esto es lo que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir un perro:

1. ¿Qué perro pega mejor con cada persona?

El tipo ideal de perro depende del tipo de persona que sea el propietario. “Hay muchos factores a tener en cuenta”, dice Melanie Jahn, que desde hace diez años trabaja como cuidadora de perros en un centro de acogida de animales en Berlín.

Por ejemplo, ¿qué tanta actividad deportiva tiene el nuevo propietario? ¿De cuánto tiempo libre dispone? Los cachorros, por ejemplo, apenas se pueden dejar solos hasta los seis meses. Además, hace falta mucha paciencia para enseñarle a un cachorro a hacer sus necesidades donde corresponde y educarlo.

Los perros adultos, sin embargo, no siempre son adecuados para iniciarse en esto de tener una mascota, explica Jahn. Sobre todo aquellos animales que vienen de una mala experiencia, demoran más en generar un vínculo de confianza.

Por eso, en este centro de acogida de animales se hacen muchos paseos previos con los potenciales dueños antes de la decisión final. “Si el perro se alegra cuando estas personas regresan, podemos dejar que se lleven a los animales con la consciencia tranquila”, dice la mujer.

2. ¿Dónde puedo encontrar un perro?

Ya sea un cachorro, un perro de raza o un mestizo, quien quiera una mascota puede buscar en primer lugar en un centro de acogida de animales o en organizaciones protectoras de animales, recomienda Lisa Frankenberger, portavoz de prensa de la organización Tasso. “Esos animales ya están ahí y necesitan un hogar”.

En el caso de adquirir un cachorro de criadero, hay que tener cuidado ante los posibles casos de tráfico ilegal de cachorros. Frankenberger aconseja desestimar pequeños anuncios y ofertas llamativas. Los criadores serios en general sólo ofrecen una o dos razas y un máximo de tres o cuatro camadas por año.

Lo mejor es buscar el animal directamente de manos del vendedor y conocer a la perra madre. Así se puede controlar más fácilmente que el animal esté sano. Lo ideal es que los cachorros tengan al menos ocho semanas. Mejor si tienen diez.

3. ¿Está todo preparado para el perro?

Antes de que el perro llegue al nuevo hogar, debería quedar claro quién se hará cargo de él. No alcanza sacarlo tres veces por día para que haga sus necesidades: sólo si está entretenido de la manera adecuada el animal genera confianza con sus nuevos propietarios y se siente plenamente agusto.

Para que el animal llegue tranquilo al nuevo hogar, es mejor que amigos y conocidos esperen algunos días antes de conocerlo, explica Lisa Frankenberger.

Además es práctico disponer al menos ya del equipamiento básico: el collar y la correa, la comida, los recipientes y un canasto o cucha. “Lo mejor es establecer un rincón tranquilo para el perro en alguna ubicación central. Así puede replegarse cuando quiera y de todas maneras tener todo a la vista”, dice Melanie Jahn.

4. ¿Cuánto cuesta un perro?

Los costos dependen del tamaño del perro, del volumen y de la calidad del equipamiento, explica Lisa Frankenberger.

Básicamente, la Federación Cinológica Alemana (VDH, según sus siglas en alemán) calcula un precio de compra de entre 600 y 1.500 euros (entre 670 y 1.700 dólares) por un cachorro de criadero.

Pero también hay que calcular la compra de recipientes para comida, canasto y correa más lo que consuma mensualmente en alimento.

Además, anualmente hay costos fijos por vacunas y desparasitación y, dependiendo del país, por impuestos y seguro de responsabilidad civil. La inscripción en un registro de mascotas en general es gratuita.

5. Educación y vínculo: Así funciona la convivencia.

Para la educación del perro, Melanie Jahn recomienda un curso en una escuela canina. Para los cachorros esto es especialmente importante para que entrenen órdenes y contacto social.

La regla de oro de la educación canina es: elogiar y no castigar. Un comportamiento correcto debe ser premiado y uno incorrecto, ignorado.

Por Vera Kraft (dpa)