Colocar a los bebés boca abajo estimula músculos y motricidad

Foto: Christin Klose/dpa-mag

(dpa) – También los bebés de pocos meses pueden estar durante un breve periodo boca abajo, aunque solamente cuando estén despiertos y sus padres los estén mirando permanentemente, según explica la asociación profesional germana de pediatras (BVKJ por sus siglas en alemán).

Los lactantes comienzan a controlar su cuello a la edad de entre uno y tres meses. Entonces, si se los coloca brevemente panza abajo, eso entrenará su motricidad gruesa y los músculos que luego los pequeños utilizarán por ejemplo para girar y sentarse.

Además, de acuerdo con estas indicaciones, se previenen las deformaciones de la cabeza como consecuencia de una posición permanente de tendido sobre la espalda.

La mejor manera de empezar es que el padre o la madre primero acomoden al bebé sobre su pecho, durante unos tres a cinco minutos. Dependiendo de lo cómodo que se sienta el pequeño en la posición prona, puede ir aumentándose este tiempo de manera gradual. Luego puede acostarse al bebé boca abajo también sobre una manta.

Según la asociación de pediatras, hasta la edad de tres meses el lactante puede pasar en total hasta una hora diaria boca abajo, aunque a la hora de dormir es imprescindible que lo haga tendido sobre la espalda.

Entre los cuatro y los siete meses los bebés por lo general ya se giran solos de la posición de espaldas a panza abajo. Y ejercitan los músculos de sus brazos, pecho y cuello cuando se estiran sobre sus brazos para poder ver más de su entorno.