Categoría: Mascotas

  • Cómo acostumbrar al perro a una nueva pareja

    Cómo acostumbrar al perro a una nueva pareja

    (dpa) – La llegada de una nueva pareja no siempre es fácil para el dueño de un perro, que percibe a esta persona como un intruso al que tiene que acostumbrarse.

    A un perro le puede caer de inmediato simpática la persona o no. Además de los celos y el olor, también la voz, la apariencia, el lenguaje corporal o la actitud pueden ser determinantes, explica la asociación de la industria de mascotas Pet Supplies.

    Idealmente, la primera cita entre la nueva pareja y el can debería tener lugar al aire libre, para que ninguno invada el terreno del otro, aconseja la asociación.

    En el curso de los días es recomendable realizar algún paseo, jugar o alimentar al perro. Es importante que, al acercarse al animal, la persona se muestre soberana y segura, sin ser enérgica.

    Si el perro reacciona con amabilidad hay que recompensarlo de inmediato y prolongadamente.

    Los expertos en animales también apuntan que hasta cierto punto los perros son sobornables y aceptan gustosamente una golosina.

    Si en cambio la mascota reacciona de manera hostil y agresiva ante el nuevo «miembro de la manada», es recomendable acudir a un entrenador de perros.

    Foto: Monique Wüstenhagen/dpa-tmn 

  • Cómo sujetar un pájaro con la mano

    Cómo sujetar un pájaro con la mano

    (dpa) – No es aconsejable agarrar un pájaro con la mano ya que podría perder confianza en el dueño. Pero a veces no puede evitarse y es necesario hacerlo si se desea cambiar al ave de jaula, transportarla, cortarle las garras o suministrarle un medicamento.

    Es importante que el dueño sepa cómo sujetar el pájaro correctamente para que sufra el menor estrés posible y evitar que se lastime, destaca la revista alemana especializada en mascotas «Ein Herz für Tiere» (Número 1/2019).

    Para colocar el ave en una jaula de transporte, es ideal que ya esté fuera de su pajarera y que la habitación esté oscurecida. Entonces, se puede arrojar rápidamente una toalla sobre la pequeña mascota. Hay que tener mucho cuidado que la alas no queden enganchadas.

    En el caso de tener que suministrarle un medicamento hay que rodear al pájaro con los dedos, y su espalda debe quedar apoyada en la palma de la mano.

    No se debe presionar el pecho, la garganta, el estómago o los ojos del animal. Además, el ave debe mantenerse en posición vertical para no sobrecargar su sistema circulatorio.

    Luego con una pipeta se gotea el remedio lateralmente por el pico del pájaro.

    Foto: Caroline Seidel/dpa 

  • Los gatos y sus dueños

    Los gatos y sus dueños

    (dpa) – El gato es una de las mascotas favoritas de la gente. Pero hay muchos dueños que no entienden bien al felino. Y este, por su lado, se sorprende por las reacciones de las personas con las que vive. La relación entre dueño y gato está muchas veces plagada de malentendidos.

    «Muchas veces escuchamos decir que los gatos son unos animales falsos porque primero se dejan acariciar y luego, de repente, parece que atacan», dice Cristeta Brause, de la organización de protección animal Tasso, de Alemania.

    La realidad es bien distinta. El gato expresa a su manera cuando está harto. Los músculos se tensan, la cola se mueve de un lado a otro, las orejas van hacia atrás, aparta la mirada…

    «Cualquier gato lo entendería inmediatamente», dice Brause. «Pero muchas personas no reconocen estas señales y se sorprenden de que el gato se revuelva sin haber avisado», añade.

    También Dennis C. Turner, director del Instituto para Psicología Animal de la ciudad suiza de Horgen, puede dar muchos ejemplos de cómo las personas malinterpretan el lenguaje del gato.

    «Se dice que si los gatos ronronean, están a gusto. Es así en la mayoría de las ocasiones, pero no siempre», indica.

    El ronroneo puede ser también señal de dolor. Hay animales, por ejemplo, que ronronean durante la visita al veterinario para tranquilizarse.

    Otro prejuicio dice que los gatos ven a sus dueños solo como proveedores de comida y otras necesidades. Es falso. «Los gatos establecen una relación con las personas y las ven como ‘abridoras de latas», indica Turner, basándose en sus investigaciones.

    También muchas veces se sostiene falsamente que no se puede educar a los gatos. «Claro que se puede, pero solo con refuerzos positivos, es decir, con las recompensas adecuadas en los momentos adecuados», señala Brause.

    Quien sin embargo actúe bajo la divisa «Yo soy el jefe y tienes que obedecerme» se encontrará con el fracaso de todo esfuerzo.

    Hay que intentar ver la vida desde la perspectiva del gato. Entonces se podrá ver que el felino no puede entender por qué, por ejemplo, no puede arañar el sofá. Para él es algo normal.

    «Los gatos marcan así su territorio», explica la psicóloga felina Michaela Asmuss. Lanzarles algo o pulverizarles agua no conseguirá una reacción del animal, pero no la buscada.

    Habrá animales que crean que se trata de un juego estupendo. Otros se asustarán y no entenderán el mundo. Y en el peor de los casos, la confianza del animal en las personas quedará destrozada.

    Asmuss aconseja a los dueños de gatos que compren un árbol rascador para sus mascotas y lo coloquen cerca de las puertas de las habitaciones.

    Para animar al gato a que arañe allí se puede esparcir hierba de gato, también llamada menta gatera. En el momento en el que arañe allí hay que felicitarlo. «Los gatos aprenden rápido de esta forma», indica Asmuss.

    Hay que tener en casa al menos un árbol rascador, preferiblemente uno grande por el que el felino pueda trepar casi hasta el techo. El salón es un lugar apropiado porque así el gato estará con las personas.

    Una buena forma de establecer contacto con el gato es jugar con él. «Es una ocupación compartida y de esta forma se desmontan miedos y se refuerza la sensación de seguridad», apunta Asmuss.

    El dueño debe además pensar en el carácter de su animal. ¿Es un solitario o le gusta la juerga?

    Por lo general, los gatos son animales individualistas con sentido social. Al contrario que los animales de manada o rebaño, los gatos cazan y comen solos.

    No precisan de otros congéneres para sobrevivir. Sin embargo, pueden hacerse amigos de otros gatos.

    Para los felinos también es importante tener un lugar de retirada, por ejemplo una cueva. Cuando el gato señaliza que quiere estar tranquilo, no se le debe molestar. En caso de hacerlo, se le generará estrés.

    Y si el gato no está a gusto, se producirán comportamientos llamativos. «Se retirarán mucho», dice Asmuss. Puede que se pasen el día bajo la cama o el armario. Muchos salen por las noches de su escondite.

    Las pupilas dilatadas señalizan miedo y los bufidos son señal de defensa. Algunos, además, se vuelven sucios. Esto último puede ser también señal de que no les gusta su baño.

    A los gatos, por ejemplo, no les gustan los areneros con tapa. Y con lo limpios que son, lo más aconsejable es tener dos areneros, uno para la orina y el otro para las cacas.

    «Si el gato se comporta de manera rara y no se encuentra razón para ello, lo que hay que hacer es ir con él al veterinario», aconseja Brause.

    Este realizará una exploración física en busca de alguna señal corporal. Un gato al que se le escapa orina puede que tenga una infección en la vegija, por ejemplo. Si no hay enfermedades, el veterinario puede recomendar una terapia de comportamiento o un terapeuta felino.

    Por Sabine Maurer (dpa)

    Foto: Ina Fassbender/dpa