Categoría: Mascotas

  • Cómo acostumbrar al perro a no saltar para saludar

    Cómo acostumbrar al perro a no saltar para saludar

    (dpa) – Algunos perros no lo pueden evitar: ni bien ven a su dueño, expresan su alegría con un audaz salto. Eso puede ser bastante doloroso en el caso de animales grandes. Más problemático aun es que el animal le salte así a un desconocido. Por suerte, es relativamente sencillo quitarle al perro esa costumbre.

    Animales Mascotas
    El dueño debe actuar de manera consecuente para que el perro abandone la costrumbre de saltar sobre las personas al saludarlas. Foto: Markus Scholz/dpa

    Muchas veces los dueños reaccionan agachándose y acariciando a su perro. Esa no es una buena idea, porque para el animal lo siente como una recompensa, señalan los expertos.

    Los dueños deberían volverse aguafiestas

    Es mejor apartarse o moverse hacia un lado cuando el perro inicia el salto. De ninguna manera el dueño debería prestarle atención.

    Después de un rato debería dirigirse a él y acariciarlo o darle una recompensa. Esa estrategia la debe seguir hasta que el perro aprenda que saltar no le aporta nada. Entonces, se puede implementar un ritual sustituto: un «siéntate» o «dame la patita», por ejemplo.

    Implementar un ritual con extraños

    ¿Y cuando el perro le salta a desconocidos? También eso lo debe impedir el dueño de manera consecuente. Lo mejor es llamar al animal cuando se acerca un desconocido, darle una recompensa y atarlo a la correa.

    También eso puede convertirse en ritual y significar para el perro: «Se acerca una persona, voy corriendo al encuentro de mi dueño y recibiré una recompensa».

     

  • ¿Gatos y plantas?: Consejos útiles

    ¿Gatos y plantas?: Consejos útiles

    Gato Mascotas
    Foto: Ina Fassbender/dpa

    (dpa) – Muchos gatos aman comer las plantas en sentido literal, hecho que por supuesto no le depara ninguna alegría a sus dueños. Las mascotas no solamente mordisquean las hojas, sino que también cavan en la tierra de las macetas o directamente vuelcan las plantas por completo.

    «Sobre todo los gatos jóvenes y juguetones son los que se abalanzan sobre las plantas», explica Michaela Asmuss, entrenadora de mascotas en la localidad alemana de Bad Homburg.

    También hay gatos domésticos adultos y aburridos que pueden convertir a las plantas en un apasionante juguete. A la vez, hay felinos a los que sencillamente les gusta mordisquear las plantas.

    Los gatos no comprenden cuando se los regaña

    Entonces, ¿qué se puede hacer para proteger las plantas? Regañar al gato no sirve para nada, especialmente cuando el desastre ya se cosumó.

    «El gato ni siquiera sabe por qué se lo está regañando. Lo mejor es hacer desaparecer la desagradable sorpresa sin una palabra», recomienda Asmuss.

    Incluso cuando el felino sea pillado en plena acción no debe ser castigado de ninguna manera. Porque si se lo hace, dependiendo del carácter del gato, puede tener miedo o volverse agresivo.

    Los gatos que salen de la casa se desahogan afuera

    Si el gato se encuentra demasiado poco entretenido, sus dueños deben pensar en algo para mantener a su mascota plenamente ocupada. Una posibilidad es permitirle a la mascota que entre y salga libremente de la casa.

    «Los gatos que salen no hacen tanto daño en las casas como los gatos puramente domésticos, porque se desahogan afuera y reúnen muchas impresiones», explica Lea Schmitz de la Asociación Alemana de Protección de Animales.

    Si los gatos deben permanecer en la vivienda, el dueño debería jugar mucho con ellos. El entrenamiento con clicker también es aceptado por la mayoría de los felinos.

    Estas plantas son venenosas para los gatos

    Los dueños deben pensar en los gatos a la hora de la elección de las plantas y, por supuesto, evitar las especies que sean venenosas.

    Según la Asociación Alemana de Protección de Animales, entre las plantas en maceta que son venenosas figuran el ciclamen, la amarilis, la begonia, el coralillo, la flor de Pascua y la rosa del desierto.

    «Asimismo todas las plantas bulbosas como los jacintos o los tulipanes son venenosas», añade Asmuss, y alerta especialmente del peligro que representan los lirios. «Son venenosas todas las partes. Alcanza con que el polen sobrevuele el pelaje del gato y este se lo chupe».

    Los síntomas típicos de envenenamiento son vómitos, temblores, diarrea, espuma en la boca y apatía. En este caso, el animal debe ser llevado de inmediato al veterinario.

    Las plantas de hojas gruesas no suelen interesarles a los gatos

    Por lo pronto, los dueños de las mascotas pueden tener en cuenta a la hora de comprar una planta que esta tenga hojas gruesas y carnosas, que les resultan aburridas a los gatos. Les gustan mucho más partes de plantas largas, finas y con amplia movilidad, que juegan a atrapar.

    Como los gatos jóvenes no solamente se interesan por las propias plantas, sino también por la tierra, se puede impedir que caven colocando piedras grandes en la maceta.

    «Una alternativa es colocar un protector hecho de material elástico que se extiende sobre la maceta y que excluye al tallo», dice Schmitz.

    Otra posibilidad es decorar la casa con plantas a las que los gatos no solamente quieran, sino que también puedan ir. Con un poco de suerte, los gatos dejarán en paz el resto del verde.

    Sin embargo, esto solo tiene sentido en el caso de los gatos que toleren bien las partes de las plantas y no tengan náuseas una y otra vez. De lo contrario, la limpieza comenzará de nuevo para el propietario.

    Por Sabine Maurer (dpa)

  • Aspectos que tienen en común todas nuestras mascotas perrunas

    Aspectos que tienen en común todas nuestras mascotas perrunas

    El animal de compañía que la mayoría de familias sueñan con tener es el perro, pero siempre tienen más oportunidades los que son cariñosos y fieles. Las personas que tengan un perro en su casa son conscientes de todos los momentos especiales que se viven junto a ellos.

    En DogsPlanet puedes encontrar toda la información que tienes que conocer antes de tener una mascota, accesorios y multitud de cosas curiosas e interesantes.

    Vigilancia

    Esta característica no es propia de todas las razas de perro, pero sí de la gran mayoría. Si alguna vez has vivido con uno de ellos, cualquier ruido, ante alguna presencia o sensación de que algo pasa; los perros comienzan a ladrar para avisar a las personas que viven ahí.

    En algunas ocasiones los ladridos pueden ser molestos e incluso preocupantes, pero normalmente es un periodo corto de tiempo: cuando ellos piensan que no es nada o que el peligro se ha alejado, dejan de hacerlo.

    Cariño

    Los peludos son cariñosos por naturaleza con el ser humano a pesar de que necesitan educación y conocimiento de unas reglas. Les encanta lametear todo e incluso golpear con su pata para que les hagas caso.

    Hay ocasiones en las que la familia del animal va a buscar una cama para él y algunos juguetes específicos para que al verlos disfrute y se sienta más cómodo, pero también es muy recurrente que el perro no haga caso a nada y se tumbe en el suelo. No tiene nada que ver con que le ocurra algo o no le haya gustado, simplemente no tiene su olor o está acostumbrado al suelo de ese hogar.

    Persecución con la alimentación

    La educación de los perros es imprescindible: de hecho, si no la llevas a cabo, en el momento de las comidas va a ser un plato de mal gusto tener continuamente pidiendo a los perros, ladrando o golpeando partes de la casa por la ansiedad de no tenerla. Si desde pequeños saben que su comida es la que se le pone en su cuenco y no van a tomar nada más a excepción de un buen comportamiento, no tendrán estos malos hábitos.

    Hora de dormir

    Gracias a una rutina marcada por la familia que tenga el perro va a conocer las horas de dormir, las de comer y las de todas las actividades que se realicen a lo largo del día; pero a la hora de dormir, el perro debe conocer cuál es su sitio. Al final, son animales instintivos y si se acostumbran a la cama, acabarán por pensar que es parte de su territorio y harán sus necesidades.

     

    Tener un perro es una tarea fácil siempre y cuando el cuidado de ellos no te parezca perezoso o aburrido. Necesitan tiempo y, sobre todo, reglas para conocer qué hacer y qué es peligroso. Además, si uno de tus perros se acostumbra a una vida en familia, es muy sencillo que no se salte las normas, ya que sabe que a una hora determinada va a comer, a otra va a dar un paseo y, algo imprescindible, será feliz en ese hogar.