Bosch inauguró una nueva fábrica de semiconductores en Dresde

Nueva planta de Bosch
Foto: Robert Michael/dpa-Zentralbild/dpa

Dresde (Alemania), 7 jun (dpa) – El grupo tecnológico alemán Bosch inauguró hoy una nueva fábrica de semiconductores en la ciudad de Dresde, en el este alemán.

“Con la ayuda de la inteligencia artificial, estamos llevando la producción de semiconductores a un nuevo nivel en Dresde”, dijo el presidente ejecutivo de Bosch, Volkmar Denner, con motivo de la inauguración.

La empresa planea producir chips para el Internet de las Cosas y la industria del automóvil en obleas de 300 milímetros en la nueva planta en la capital del estado de Sajonia.

La fábrica está totalmente digitalizada y conectada en red y se considera la fábrica de chips más moderna de Europa. A largo plazo, se crearán unos 700 nuevos puestos de trabajo en Dresde; actualmente trabajan en el centro 250 empleados.

Bosch tiene previsto iniciar la producción en julio, seis meses antes de lo previsto. Inicialmente, los semiconductores se utilizarán en las herramientas eléctricas de Bosch, y está previsto que la producción de chips para la industria del automóvil comience en septiembre.

“Al adelantar la puesta en marcha, estamos ayudando a aliviar parte de la presión”, dijo Denner, en referencia a la escasez mundial de semiconductores.

Muchos fabricantes de automóviles y de productos electrónicos tienen problemas debido a la falta de chips en el mercado. Denner dijo que esperaba que el sector tuviera aún “meses difíciles” por delante, pero estimó que la situación se normalizaría gradualmente en 2022.

La construcción de la fábrica contó con una contribución de unos 140 millones de euros (170 millones de dólares) del Gobierno alemán en el marco de un programa de financiación de la UE para la microelectrónica (IPCEI). Bosch invirtió alrededor de mil millones, lo que supone la mayor inversión en la historia de la empresa.

El ministro alemán de Economía, Peter Altmaier, subrayó que una industria microelectrónica fuerte en Alemania es necesaria para estar a la vanguardia de tecnologías futuras como el 5G, la inteligencia artificial y la conducción automatizada.