Así funciona el almacenamiento en red


Datenzugriff für alle: So funktionieren NetzwerkspeicherPor Thomas Schörner (dpa) – Antes, los estantes cedían al peso de los libros y los CD. Hoy, las canciones y los videos más queridos están almacenados en el disco duro. Sin embargo, al estar repartida entre el iPod y la computadora, la colección de música fácilmente resulta caótica. Las fotos de las últimas vacaciones todavía están en la vieja computadora e importantes documentos están almacenados sin clasificar en los discos duros del notebook y la computadora de sobremesa. Para crear orden en este caos existe un sistema de almacenamiento en red llamado NAS (Network Attached Storage, por sus siglas en inglés).

«Para decirlo en términos simplificados, los sistemas de almacenamiento en red son discos duros con conexión de red que ponen a disposición de varios usuarios un espacio de memoria», dice Boi Feddern, redactor de la revista alemana de computación «c’t». Esto es posible porque los aparatos están enganchados directamente al router, es decir, al centro de control de la red doméstica. Ello permite a los miembros de una familia intercambiar cómodamente fotos, películas y música. Los dispositivos también son útiles para que conjuntamente se editen documentos o se hagan copias de seguridad de datos importantes, por ejemplo.

No es tan complicado instalar un sistema de almacenamiento en red. «Actualmente existen sistemas de almacenamiento en red que no sólo se parecen a un simple disco duro externo, sino que también se comportan como tal», explica Michael Schidlack, jefe de división de Bitkom, la asociación federal alemana para la tecnología de la información. Basta con conectar estos sistemas de almacenamiento al propio router y a la red eléctrica para que el espacio de memoria esté disponible en la red.

El manejo ni siquiera es muy complicado para los no iniciados. «Los dispositivos modernos se pueden manejar por el navegador a través de una computadora de sobremesa de tipo Linux», explica Boi Feddern. Si usted alguna vez ha enviado en Windows datos de una carpeta a otra, no necesita acostumbrarse a algo completamente nuevo.

Los modelos sencillos con una memoria incorporada de alrededor de un terabyte se pueden conseguir a partir de unos 140 euros (poco más de 190 dólares). Un poco más caros son los aparatos con inserciones de disco duro, cuya capacidad se puede ir ampliando cómodamente con el paso del tiempo. Un reciente test llevado a cabo por la revista alemana «Audio Video Foto Bild» (edición 1/2014) dio la mejor nota a un modelo de 180 euros (245 dólares), si bien los discos duros no estaban incluidos. El segundo lugar fue para un modelo que incluye dos discos duros, pero este paquete cuesta nada menos que casi 400 euros (550 dólares).

Boi Feddern recomienda comprar modelos con unos precios que oscilan entre 200 y 400 euros. Los sistemas de almacenamiento en red baratos no siempre son confiables y muchas veces son lentos, advierte el redactor de la revista «c’t». Los dispositivos cuentan con un procesador propio para las operaciones aritméticas. Según Feddern, «los  dispositivos con procesadores ARM de Marvell generalmente bastan para pequeñas redes domésticas con hasta diez participantes».

La velocidad no es el primer criterio para elegir un disco duro de red NAS. Feddern recomienda más bien modelos silenciosos de bajo consumo energético con una menor velocidad de rotación. Pero cuidado: no cualquier modelo es apropiado para una red doméstica. «Los discos duros normales generalmente no están diseñados para ser usados las 24 horas del día», explica Michael Schidlack. Para el almacenamiento en red hay modelos especiales que no flaquean cuando funcionan continuamente, pero por eso también son más caros.