(dpa) – La aerolínea alemana Air Berlín acometerá la mayor reestructuración de su historia que contempla, entre otras medidas, la supresión de hasta 1.200 puestos de trabajo con el objetivo de volver a generar beneficios en el plazo de dos años, indicó hoy el presidente de la compañía, Stefan Pichler.
«Esperamos tener beneficios operativos en 2018», señaló hoy el directivo.
Entre los planes para salir de la crisis, la compañía tiene previsto también reducir su flota y cerrar varias bases, así como la cesión por seis años de 40 de sus aeronaves a la compañía Lufthansa.
De aquí en adelante, Air Berlin mantendrá el núcleo de su negocio con una flota de 75 aviones que operarán fundamentalmente desde la capital alemana, desde Düsseldorf (centro-oeste del país), Múnich y Stuttgart, ambas ciudades en el sur de Alemania.
Otras cinco bases de la compañía, entre ellas las situadas en los aeropuertos de Hamburgo y Fráncfort serán cerradas.
La segunda aerolínea alemana adeuda casi 1.000 millones de euros (1.122 millones de dólares) y su accionista mayoritaria, la aerolínea árabe Etihad, no ha dejado de inyectarle liquidez en los últimos años para permitir que siguiese operando.
«Etihad Airways apoya a la dirección de Air Berlin en la mayor reestructuración que la empresa deberá llevar a cabo en toda su historia y mantiene su compromiso a largo plazo», señaló la aerolínea.
El presidente de Air Berlin lamentó la decisión de acometer la reestructuración de la aerolínea pero aseguró que era necesario suprimir puestos de trabajo en aras de conseguir la eficiencia de la compañía.
Además, confirmó que, de los 40 aviones que traspasa a Lufthansa, 38 de ellos contemplan también la cesión de personal. Por esta operación está previsto que Air Berlin se embolse más de 1.200 millones de euros (1.346 millones de dólares).