«Olvido no, perdón sí»: La polémica amnistía de López Obrador


Ciudad de México, 7 ago (dpa) – Una de las propuestas más controvertidas y también menos claras de Andrés Manuel López Obrador, próximo presidente de México, es la amnistía que quiere ofrecer a responsables de ciertos delitos.

«Olvido no, perdón sí», volvió a decir hoy en Ciudad Juárez al resumir el eje de su propuesta, en la inauguración de una serie de «foros escucha» que hará en todo el país para recoger ideas de cómo devolver la paz a un México sacudido por la violencia de grupos del crimen organizado.

Lo primero que se oyó cuando se refirió al perdón en su discurso fue un prolongado «No» desde las butacas que ocupaban familiares de víctimas. Alguien exclamó «sin Justicia no hay perdón».

El equipo de López Obrador, ex alcalde de centroizquierda de Ciudad de México (2000-2005), dice que la amnistía no significará perdonar a asesinos o autores de violaciones graves a los derechos humanos. Entre colectivos de víctimas hay, sin embargo, incertidumbre.

«La última palabra la tendrán las víctimas y el Congreso», dijo el responsable de los temas de seguridad pública del futuro Gobierno, Alfonso Durazo, hace unas semanas.

Según la futura ministra de Gobernación y ex jueza de la Suprema Corte, Olga Sánchez Cordero, «no serían destinatarios de esta norma los grandes criminales o los que hayan cometido delitos graves».

Beneficiados serían, en cambio, niños reclutados como informantes por el crimen organizado o campesinos que cultivan amapola.

Sánchez Cordero habla de «justicia transicional». Plantea que lo que se busca es una estrategia de pacificación que permita transitar hacia la paz teniendo a la víctima en el centro.

Para Francisco Rivas, director de la organización civil Observatorio Nacional Ciudadano, no está claro cómo una amnistía puede tener como resultado menores niveles de violencia en el país.

«Considerar que la amnistía es una política de seguridad me parece un error conceptual. Si acaso es una política de Justicia, pero aun así habrá que comprobarlo», dijo Rivas a la agencia dpa.

«No han explicado qué quieren hacer con el tema de la amnistía», añadió. «Este no es un tema de seguridad. No veo la relación entre ‘les vamos a dar amnistía y va a disminuir el delito’».

Para Rivas, «eso no va a disminuir ningún delito, eso no va a mejorar la situación de seguridad de los ciudadanos y eso tampoco va a disminuir la presencia de los grupos de delincuencia organizada a lo largo del país».

Desde que se puso en marcha una estrategia policiaco-militar intensiva de lucha contra los cárteles de las drogas en México en 2006, han muerto de manera violenta más de 200.000 personas.

Hubo un récord de unos 30.000 asesinatos en 2017, además de que hay más de 35.000 desaparecidos.

El foro de Ciudad Juárez es el inicio de una serie de encuentros, que se extenderán hasta octubre en varias ciudades, en general sin presencia del futuro presidente mexicano.

López Obrador dice que quiere ir ganando tiempo antes de asumir el poder el 1 de diciembre como sucesor de Enrique Peña Nieto. «Lo que estoy haciendo ahora es adelantando el trabajo en la medida de lo posible», afirmó.

A las discusiones, donde ningún tema será tabú, según dijo, están convocados expertos, víctimas, miembros de iglesias, representantes de organizaciones civiles y futuros funcionarios, entre otros.

«Diariamente están siendo asesinados, perdiendo la vida, 80 mexicanos», dijo López Obrador. «Voy a hacerme cargo de manera personal del problema de la inseguridad en el país».

Por Andrea Sosa Cabrios (dpa)