Horst Seehofer presenta su plan migratorio


Berlín, 10 jul (dpa) – El ministro del Interior y aliado díscolo de la canciller alemana Angela Merkel, Horst Seehofer, remarcó hoy la distancia que lo separa de sus socios en el Gobierno al presentar un polémico plan migratorio que definió como propio y que no se rige por el acuerdo sellado días atrás por el Ejecutivo de coalición.

«Este es el plan maestro del Ministerio del Interior. Todo aquello que se va a poner en marcha en los próximos días, semanas y meses es el plan del ministro del Interior, no el plan de la coalición», subrayó el político conservador al inicio de una comparencia ante la prensa celebrada hoy en la capital alemana.

«Bajo mi responsabilidad no se incluyen en este plan todas las medidas acordadas en el ámbito europeo ni tampoco a escala nacional», remachó.

Con estas palabras, el también líder de la Unión Cristianosocial (CSU), rama bávara de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que dirige la canciller Merkel, abre de nuevo la brecha con sus socios en el Gobierno – la CDU y el Partido Socialdemócrata (SPD)- que la semana pasada a punto estuvo de derribar el Ejecutivo pero que se salvó en el último minuto con un acuerdo de mínimos.

«Ningún país del mundo puede acoger refugiados de forma ilimitada. Queremos la integración de la gente con derecho a asilo pero esta integración solo se puede dar con una inmigración limitada», recalcó Seehofer tras explicar que el «leitmotiv» de su proyecto consistía en garantizar de forma simultánea «orden y humanidad».

Convencido de que los continuos flujos migratorios que afectan a la Unión Europea (UE) deben combatirse en los países de origen, el político bávaro dijo ser partidario de buscar soluciones comunes en bloque pero apostilló que las medidas nacionales no pueden ser «prescindibles».

«Cuanto menos pueda aportar Europa, más imporantes son las medidas nacionales», sentenció después de que en los últimos días tanto en Alemania como en el resto de países de la UE se criticara su actuación unilateral y alejada de consensos con el resto de naciones comunitarias afectadas por la migración.

«Este plan maestro es parte de un cambio de la política de asilo en Alemania que era necesario con urgencia. Por eso es importante que modificásemos nuestra política migratoria y que estableciésemos unas reglas que sirviesen para ordenar, controlar y limitar a largo plazo la migración», agregó.

Seehofer dijo estar «muy satisfecho» por la rapidez con la que Europa reaccionó a la crisis migratoria, después de que él diese un ultimátum a la canciller Merkel que amenazaba con hacer saltar por los aires el Gobierno alemán. «En pocos días esta temática se abordó en una cumbre informal y después en el Consejo Europeo, en el que se tomaron buenas decisiones», valoró.

Durante su intervención, el político alemán también precisó que su «plan maestro» entrará en vigor rápidamente a la espera de que su Ministerio logre cerrar acuerdos bilaterales con los países más afectados por la migración.

«Ayer se mantuvieron conversaciones en España, hoy en Grecia, mañana hablaremos con Italia», relató. «Con Austria hablé yo personalmente y están de acuerdo en la expulsión de migrantes en la frontera que han pedido asilo en su territorio. Es distinto con Grecia e Italia. Con ellos son conversaciones muy complicadas pero pueden ser exitosas», matizó.

El líder de la CSU indicó que a lo largo del mes de julio su departamento contará con suficientes elementos para ver si los acuerdos migratorios con estos países pueden prosperar.

La semana pasada, los líderes de los tres partidos que integran la coalición de Gobierno en Alemania -CDU, CSU y SPD- llegaron a un acuerdo sobre un paquete de medidas para frenar la inmigración ilegal y endurecer la política de asilo, tras varias semanas de negociaciones que amenazaron la estabilidad del Ejecutivo liderado por Angela Merkel.

El pacto, que lograba el compromiso de Merkel de rechazar en el límite con Austria a los refugiados que hubieran sido registrados en otro país europeo, causó irritación en Viena, donde el nuevo Gobierno de derechas no quiere ver a inmigrantes varados en su territorio.

En el fondo del conflicto, además de una relación tensa entre Merkel y Seehofer, dos dirigentes que ya en el pasado demostraron ser «enemigos íntimos», se encuentra la obstinación de los socios bávaros por imponer a contrarreloj una política migratoria restrictiva en Alemania que debe leerse en clave electoral.

La CSU que capitanea Seehofer lucha por mantener su mayoría absoluta en las elecciones regionales de octubre en Baviera, ante la creciente presión de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), una formación que con un discurso antiinmigración creció como la espuma al calor de la crisis de refugiados y se sitúa actualmente como tercera fuerza política en el país.

Por María Prieto (dpa)