Madrid, 8 jul (dpa) – Recién llegados a sus respectivos cargos, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y su par regional de Cataluña, Quim Torra, reinician este lunes en Madrid las conversaciones para acercar posturas sobre la crisis territorial y el desafío independentista en la región.
La situación en Cataluña se presenta como el gran desafío del nuevo Ejecutivo socialista de Sánchez, que llegó al poder hace poco más de un mes tras sacar adelante una moción de censura contra el conservador Partido Popular (PP), gracias al apoyo de fuerzas de izquierdas como Podemos, pero también de partidos independentistas catalanes y nacionalistas vascos.
Por su parte, el independentista Quim Torra fue investido como presidente de Cataluña a mediados de abril tras cinco meses de parálisis política en los que fue difícil llegar a acuerdos para formar el Gobierno tras las elecciones regionales de diciembre.
Sánchez recibirá este lunes a Torra en el Palacio de la Moncloa, su residencia oficial en la capital española. Es la primera vez que los líderes del Gobierno español y catalán se ven las caras desde que lo hicieran, hace ya casi año y medio, sus predecesores Mariano Rajoy y Carles Puigdemont en enero de 2017.
Pero pese a este cambio de rostro, las posturas siguen siendo muy encontradas entre Sánchez y Torra, con el derecho de autodeterminación de Cataluña como principal tema de fricción.
Torra ya dijo hace unos días que su intención es seguir avanzando hacia una «república independiente en Cataluña» y advirtió que seguirá adelante con su proyecto si no hay «oferta de diálogo y negociación» por parte de Madrid y el «derecho a la autodeterminación sigue sin ser reconocido».
La respuesta de Sánchez dejó de manifiesto lo lejos que están ambas partes de alcanzar puntos en común: «La sociedad catalana es muy heterogénea y dividida. La mayoría no está a favor de la independencia. Debemos reformar las relaciones con las regiones autónomas y el Senado. Para ello necesitamos consenso y paciencia», manifestó.
«La Constitución vigente prevé formas de reconocer las diferencias entre ciudadanos y territorios. Si se compara Cataluña con un Estado federal alemán, con Escocia o con una región belga, tiene un grado de autogobierno similar o, en algunos casos, incluso más amplio», añadió Sánchez.
La reunión entre ambos mandatarios no es del agrado de todas las fuerzas políticas españolas, especialmente de aquellas que defienden las posturas más drásticas en la crisis territorial.
La antisistema Candidatura de Unidad Popular (CUP), que representa al sector más radical del independentismo, rechazó el encuentro al considerar que el diálogo «no es real».
«Un diálogo con alguien que no acepta el derecho a la autodeterminación es un diálogo viciado desde el inicio que no se dará en igualdad de condiciones», expresó la diputada de la CUP María Sirvent.
También el liberal Ciudadanos -uno de los más firmes defensores de la unidad con España y que fue el más votado en las elecciones catalanas- se mostró contra la reunión, mientras la intención de Torra sea la de buscar la independencia.
«(Sánchez) está a tiempo de rectificar y no reunirse con el señor Torra. Ha dejado claras sus intenciones, tiene como referente a Kosovo, ha insultado a los españoles y no ha rectificado ese plan de que quiere declarar otra vez la independencia», reclamó el secretario de comunicación de la formación, Fernando de Páramo.
Las voces más optimistas esperan que la reunión de este lunes en la Moncloa sirva para comenzar a solucionar una crisis que ya está cerca de cumplir un año de elevado tensión política en España.
Tras un referéndum ilegal de autodeterminación celebrado el 1 de octubre, el Parlamento de Cataluña aprobó a final de ese mes una declaración para la creación de una república independiente. El Gobierno español encabezado entonces por el conservador Mariano Rajoy (PP) intervino de inmediato la autonomía de la región, destituyendo al Ejecutivo regional del «president» Carles Puigdemont y convocando nuevas elecciones regionales.
La crisis independentista también se ha escenificado en el ámbito judicial: nueve políticos y líderes separatistas se encuentran actualmente en prisión provisional en España, mientras que otros están fuera del país, entre ellos Puigdemont, que reside actualmente en Alemania a la espera de una decisión de la Justicia alemana sobre la petición de entrega presentada por la Justicia española.
Por Jorge Aldea (dpa)