Horst Seehofer: «Miramos hacia delante»


Berlín, 8 jul (dpa) – El ministro del Interior alemán y socio díscolo en el Gobierno de coalición en Berlín, Horst Seehofer, ha dado por finalizada la disputa que en las últimas semanas mantenía abierta con la canciller Angela Merkel a cuenta de la política migratoria y que a punto estuvo de derribar el Ejecutivo.

«Miramos hacia delante», señaló el político conservador, líder de la Unión Cristianosocial (CSU), la rama bávara de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, en una entrevista que hoy publica el dominical «Bild am Sonntag».

«Siempre digo que el parabrisas es más grande que el espejo retrovisor y ambos partidos siempre nos hemos mantenido fieles a esto», agregó, dando a entender que entierra definitivamente el hacha de guerra una vez que la coalición de Gobierno de la que forma parte ha dado luz verde a su deseado plan migratorio.

Este pacto contempla la expulsión de migrantes desde la frontera alemana a otros países de la Unión Europea (UE), concretamente a los Estados en los que los solicitantes de asilo se registraron cuando pisaron por primera vez el bloque.

Seehofer, que dio un ultimátum a la canciller con el que puso contra las cuerdas la estabilidad del Gobierno alemán, confesó que no le había pedido disculpas a Merkel por la tensión generada en las últimas semanas.

«No entiendo la pregunta. Mantuvimos una disputa en torno a contenido pero no hubo un ataque personal. Uno se puede mirar a los ojos después de una pelea», indicó para a reglón seguido asegurar que «por supuesto» que de aquí en adelante podrá seguir trabajando codo a codo y con confianza con la canciller.

«Ése es nuestro deber y responsabilidad ante la ciudadanía. Ninguno de nosotros cuestionó la continuidad del Gobierno, en ningún momento. Nos costó resolver un problema de fondo pero al final encontramos una buena solución», alegó.

El político conservador, que en los momentos más tensos de la batalla librada cuerpo a cuerpo con Merkel llegó a ofrecer su renuncia como ministro del Interior, aseguró ahora que el pacto migratorio alcanzado con la CDU y el Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor en el Gobierno de coalición en Berlín, «envía la señal al mundo de que la migración ilegal ya no merece la pena».

Además, Seehofer señaló estar confiado de que Berlín logre cerrar acuerdos bilaterales con los países que tienen frontera exterior, como Italia España y Grecia -con estos dos últimos Merkel ya anunció sendos compromisos en la cumbre de la UE- que permitan poner en marcha cuanto antes el plan migratorio.

Preguntado por el ascenso de la formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que según las últimas encuestas suma un respaldo electoral histórico del 17 por ciento e iguala ya al Partido Socialdemócrata (SPD), el aliado de Merkel indicó que sus apoyos volverán a caer en el momento que la gente se dé cuenta de que el actual Gobierno está «abordando y resolviendo los problemas» que han motivado el auge de esta formación populista.

«Y ahora estamos en el buen camino», añadió en relación a la formación que capitalizó el descontento de muchos alemanes hacia la política de puertas abiertas a los refugiados impulsada por Merkel en 2015 y que ingresó por primera vez en el Parlamento en las pasadas elecciones de septiembre convertida en tercera fuerza política del país y en primer partido de la oposición.