Berlín, 4 jul (dpa) – La canciller Angela Merkel anunció hoy que el plan migratorio acordado con sus aliados bávaros contempla que los peticionarios de asilo interceptados a su entrada en Alemania pasen un máximo de dos días bajo vigilancia policial en los cuestionados centros de tránsito que pretende abrir en la frontera con Austria.
«Tienen que ser suficientes 48 horas, eso es lo que dice la Constitución», recalcó la mandataria en una entrevista emitida hoy por la televisión pública ARD. Pasado este período, explicó, los solicitantes de asilo deberán ser derivados a albergues comunes.
Merkel salió así al paso de las críticas expresadas por su socio menor en la coalición de Gobierno, el Partido Socialdemócrata (SPD), que se mostró muy crítico con el acuerdo alcanzado por la canciller y su aliado bávaro y ministro del Interior, Horst Seehofer, en la noche del lunes.
Con dicho pacto, «cocinado» en medio de un enfrentamiento que llegó a poner en riesgo la continuidad del Gobierno en Berlín, la dirigente se comprometió a crear centros migratorios cerrados en zonas fronterizas con Austria en los que residirían los peticionarios de asilo mientras se resuelve su expediente o se tramita su expulsión al país europeo en el que se registraron al pisar territorio comunitario.
El Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor en el Gobierno de coalición que dirige Merkel, había recalcado hoy que no respaldará el plan convenido por la canciller con sus aliados bávaros de abrir centros de refugiados cerrados en la frontera entre Alemania y Austria con el objetivo de reducir el flujo migratorio.
«Con nosotros no va a haber campos cerrados», insistió hoy la líder del SPD, Andrea Nahles, durante una reunión extraordinaria mantenida con su grupo parlamentario en Berlín.
Tras días de mucha tensión, que incluyeron un ultimátum a Merkel de los socios díscolos bávaros y la oferta de renuncia del ministro del Interior, que nunca llegó a producirse, la dirigente alemana recalcó que las aguas están volviendo a su cauce y que su intención es que el Gobierno retome su actividad ordinaria cuanto antes.
«Yo, como indica la Constitución, fijo las pautas de la política y asumo la responsabilidad por ellas. Lo realmente relevante es si trabajamos unidos siguiendo estas directrices y sí, lo hacemos. Por eso Horst Seehofer sigue siendo ministro del Interior», manifestó.
La canciller alemana aseguró además que su mayor preocupación durante la disputa mantenida con Seehofer era que el acuerdo que contempla la expulsión de migrantes en la frontera no fuese unilateral, impreciso y no supusiese una carga para terceros países.