El Dax: 30 años y muchos éxitos


Fráncfort, 2 jul (dpa) – Todos conocen la pizarra negra con la curva blanca que aparece por las noches en la televisión alemana: el Dax, el índice de referencia de la Bolsa de Fráncfort, es a 30 años de su creación uno de los barómetros bursátiles más importantes del mundo.

Desde el primer día de cotización el 1 de julio de 1988 hasta la fecha, el índice bursátil alemán creció más de 13.000 puntos. Normalmente, los inversores sin presión de tiempo sacan buenas ganancias.

«La televisión y otros medios modernos llevaron el Dax a los hogares alemanes, y se convirtió más rápido de lo pensado en algo así como un termómetro para medir la salud financiera de la república», comenta Manfred Zass, antiguo jefe del banco Dekabank y uno de los padres fundadores del Dax en Fráncfort.

Antes de la introducción del Dax, que refleja las 30 mayores empresas alemanas que cotizan en bolsa, coexistían varios índices al mismo tiempo. «Queríamos un símbolo que tuviera efecto en el exterior, comparable al Dow Jones», explicó hace algún tiempo Rüdiger von Rosen, otro de los fundadores.

En los primeros días, el índice fue llamado «DAI». «Pero a esta denominación le faltaba encanto y simbolismo con respecto a la era digital que se anunciaba», describe Zass. «Finalmente tomé la última letra de la palabra «Index» (índice)», confiesa. Así nació el nombre «Dax».

Para las empresas, ascender a la primera liga bursátil alemana es normalmente motivo de alegría. El atractivo de las mismas aumenta para inversores internacionales, aseguradoras, fondos de pensiones o inversiones. Muchos inversores profesionales se orientan por el Dax para tomar decisiones. Un grupo de trabajo de la Deutsche Börse (Bolsa Alemana) decide cada tres meses sobre quién sube y quién debe salir, teniendo en cuenta el volumen de contratación y el valor bursátil de la empresa.

Quince consorcios anotan ininterrumpidamente desde Julio de 1988, según datos de la Bolsa Alemana. Entre ellos se encuentran la aseguradora Allianz y los consorcios BASF y Bayer, el Deutsche Bank, el Commerzbank y las automotrices BMW, Daimler y Volkswagen.

Sobre todo los inversores extranjeros aprecian las compañías que cotizan en el Dax. Según datos de la consultoría EY, el 53,7 por ciento de los títulos de participación de las 30 empresas del Dax estaban en manos de inversores extranjeros a fines del año pasado.

«Muchos de los consorcios del Dax son hoy empresas mundiales con sede principal en Alemania, de allí que una mayor importancia y una mayor influencia de inversores extranjeros sean una consecuencia lógica», explica Mathieu Meyer, miembro de la gerencia de EY.

La mayor parte de los títulos del Dax están en manos de inversores profesionales. Personas privadas tienen sólo el 11 por ciento de los mismos, según datos de EY.

Por Friederike Marx y Jörn Bender (dpa)