Managua, 30 jun (dpa) – Miles de personas marchaban hoy en Managua, la capital de Nicaragua, en una nueva protesta pacífica contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega, en la que también se recordó a los más de 280 muertos en la peor crisis política y social de la historia reciente del país.
Portando flores y banderas azul y blanco, los manifestantes convocados por la opositora Alianza Cívica, marchaban por la carretera que conduce a la vecina ciudad de Masaya para recordar a los 20 niños muertos, entre ellos tres bebés, desde que se inició el conflicto el 18 de abril.
«Marchamos por la justicia, marchamos por la democracia, marchamos por la libertad. ¡Marchamos por los hijos que la represión dejó sin padres!», señaló la coalición que agrupa a estudiantes, empresarios y organismos de la sociedad civil.
Poco antes de que iniciara la manifestación, la policía liberó a diez personas detenidas en las últimas semanas que se encontraban en las celdas de El Chipote, sede de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) de la Policía, en Managua.
Los liberados fueron entregados a obispos de la Iglesia católica que llegaron a la DAJ acompañados por una misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Los diez liberados fueron conducidos hasta la Catedral de Managua, donde hubo escenas de llanto y abrazos durante el reencuentro con sus familiares.
«Siento mucha felicidad de haber salido de ahí», dijo Róger Lara, al canal 15 (privado), tras narrar que fue detenido por paramilitares que irrumpieron en su vivienda situada en la ciudad de Nagarote (occidente).
Lara, quien su fundió en un abrazo con sus dos pequeños hijos, dijo entre sollozos que había participado en una manifestación contra el Gobierno y denunció que nunca supo los motivos de su detención.
Los liberados serán entrevistados por la misión de la CIDH que se encuentra instalada en el país desde hace una semana.
Las autoridades impidieron esta semana el paso a miembros de la misión de la CIDH que querían ingresar a las celdas de la DAJ para conocer la situación de unos 70 detenidos, según organismos de derechos humanos.
La crisis en Nicaragua comenzó con una manifestación estudiantil el 18 de abril, pero la protesta se convirtió en una rebelión cívica a raíz de la violenta acción de policías y paramilitares contra los manifestantes.