Berlín, 28 jun (dpa) – Las autoridades alemanas expulsaron en los primeros cinco meses del año a 4.100 peticionarios de asilo a otros países miembros de la Unión Europea (UE) en cumplimiento de la Convención de Dublín, publicó hoy el diario «Süddeutsche Zeitung» en base a una respuesta del Gobierno alemán a la que tuvo acceso.
La Convención de Dublín contempla que los migrantes deben solicitar asilo en el país de la UE que primero pisan y este país debe hacerse cargo de ellos. De este modo, en el caso de que un peticionario de asilo se mueva a otro estado del bloque, éste puede expulsarlo.
Esta normativa es en la actualidad muy cuestionada por países como Italia, uno de los Estados que más se ve perjudicado por ser una frontera exterior del bloque y recibir la mayoría de las embarcaciones que parten de las costas libias con destino a Europa.
De acuerdo con la información publicada por el rotativo muniqués, la mayoría de las peticiones de devolución cursadas hasta finales de mayo por Alemania, unas 9.200, tenían como destino Italia y casi 1.400 personas fueron expulsadas allí.
En todo el año 2017, las autoridades germanas expulsaron en virtud de la Convención de Dublín a 7.100 peticionarios de asilo. Casi uno de cada tres fue enviado de vuelta a Italia.
Los países miembros de la Unión Europea se afanan en la actualidad por llegar a un acuerdo en política migratoria que permita reducir la llegada de refugiados al bloque y al mismo tiempo facilite el reparto de las cargas migratorias entre los países miembros.
Mientras que el Gobierno euroescéptico italiano que dirige Giuseppe Conte quiere un «cambio radical» en la política de asilo europea que supere la Convención de Dublín, la canciller Angela Merkel busca una solución común para frenar la llamada «migración secundaria».