Tel Aviv, 6 may (dpa) – El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, volvió hoy criticar la presencia de Irán en Siria y alertó de un eventual enfrentamiento: «No queremos una confrontación, pero si tiene que haberla, cuanto antes mejor».
«Estamos decididos a frenar la agresión iraní en sus comienzos, aunque eso implique una lucha», dijo el mandatario israelí al inicio de la reunión semanal del gabinete. «No queremos una escalada, pero estamos preparados para cualquier escenario posible».
La presencia militar iraní en Siria es desde hace meses uno de los principales problemas para Netanyahu, que lo ve como una amenaza para su país. En su opinión, Teherán, a través de la milicia libanesa Hizbolá, que apoya al Gobierno de Bashar al Assad, intenta establecer un nuevo frente en Siria contra Israel. El país persa lo niega y alega que está en Siria por petición del Gobierno sirio.
Netanyahu acusó hoy a la Guardia Revolucionaria iraní de haber introducido armas ultramodernas en Siria en los últimos meses, como drones de combate, misiles tierra-tierra y el sistema de defensa aérea iraní, para dañar a Israel.
Además, Netanyahu busca dinamitar el acuerdo nuclear firmado por Irán y la comunidad internacional en 2015 que le impide fabricar a Teherán armas nucleares a cambio del levantamiento de sanciones económicas. Netanyahu alega que ese acuerdo no evitará que el país persa tenga armas nucleares en algunos años.
La semana pasada intentó fundamentar sus palabras presentando una serie de documentos que asegura prueban que Teherán sigue teniendo la intención de reactivar el programa nuclear en algún momento.
El presidente estadounidense, Donald Trump, decidirá antes del próximo 12 de mayo si se mantiene vinculado o no al acuerdo nuclear con Irán.
Hoy el primer ministro israelí insistió ante la prensa en que el acuerdo nuclear es extremadamente malo. Con el levantamiento de las sanciones Teherán podrá simultáneamente enriquecerse y enriquecer uranio en grandes cantidades, alegó.
Según Netanyahu, el acuerdo se basa en las mentiras de Teherán. «Quien diga que no hay nada nuevo en los documentos que mostramos, no ha visto el material», apuntó, advirtiendo que lo enviará a los servicios secretos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y de Alemania, que fueron los que firmaron el acuerdo con Irán.
«Un acuerdo que permite a Irán mantener sus conocimientos para fabricar y ocultar armas atómicas es un acuerdo horrible», dijo el mandatario israelí, que considera que el pacto deber ser renegociado o cancelado. «Si no se hace nada con ese acuerdo, en poco tiempo tendremos un Irán con un arsenal nuclear», alertó.
El presidente iraní, Hassan Rohani, advirtió por su parte a Estados Unidos que sentirá un «remordimiento histórico» si abandona el acuerdo nuclear. El mandatario de Irán insistió en que su país está preparado para todos los escenarios posibles.
Si Estados Unidos abandona el acuerdo, Irán podría reaccionar también con una salida del pacto. De hacerlo, quedaría desvinculada de sus compromisos y podría volver a enriquecer uranio de forma ilimitada, algo que le permitiría, al menos técnicamente, acceder al programa de armas nucleares que tanto teme Occidente.
Pero Rohani dijo hoy que si el acuerdo fracasa, su país no iniciará un programa de armas nucleares, no por las amenazas del exterior sino en base a las obligaciones religiosas del Islam. «Lo hemos dicho en varias ocasiones y lo decimos de nuevo: no queremos construir armas atómicas», señaló.
Lo que Irán no abandonará y seguirá impulsando es su programa nuclear civil, dijo Rohani, que subrayó que Teherán no quiere que se rompan las relaciones internacionales.
Rohani considera además que la reacción de los países europeos respecto al acuerdo nuclear es más importante que la decisión del presidente estadounidense.
«Trump rechazará el acuerdo o, sino lo hace, seguirá saboteándolo», por eso para Irán es más importante el hecho de que «los europeos se distancien o no de esa vía» (seguida por Trump), dijo hoy en la ciudad de Sabsewar, en el noreste del país.
Según Rudy Giuliani, asesor de Trump y ex alcalde de Nueva York, el presidente estadounidense aspira a un derrocamiento del actual Gobierno y a un cambio de régimen en Irán.
«Tenemos un presidente duro, un presidente que no escucha a pesimistas y un presidente que está igual de comprometido con un cambio de régimen (en Teherán) como lo estamos nosotros», señaló Giuliani en un discurso ante estadounidenses de origen persa el sábado en Washington.
Con gestos despectivos, Giuliani pareció dejar ver que Trump se decidirá en contra del acuerdo, firmado también por China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania. Tras el discurso, Giuliani reiteró su apoyo a un cambio de régimen en Irán. «Es la única vía a la paz en Oriente Medio. Es más importante que un acuerdo entre israelíes y palestinos», dijo en declaraciones a la prensa.
En un último intento diplomático por persuadir a Trump de mantenerse en el acuerdo, el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson viajó hoy a Washington. Johnson se reunirá con el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y con el asesor de seguridad nacional John Bolton.