Israel y la ONU acuerdan reubicar a 16.000 migrantes africanos


Tel Aviv, 2 abr (dpa) – Israel alcanzó hoy un acuerdo con la ONU para reubicar a más de 16.000 solicitantes de asilo africanos en países occidentales durante un plazo de cinco años, con lo que se suspendió el proceso para deportarlos forzosamente.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que Israel reconocerá la situación de 16.000 personas, en una medida que pone fin a una década de incertidumbre para la mayoría de los solicitantes de asilo en Israel, cuyo Gobierno los presionaba para abandonar el país mediante detenciones o deducciones salariales.

El principio que regirá el acuerdo será relocalizar a un solicitante de asilo por cada uno que deba permanecer en Israel, dijo Netanyahu.

El primer ministro israelí anunció además que Alemania, Canadá e Italia son algunos de los posibles países a los que trasladarán a los migrantes. No obstante, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reconoció que aún no hay acuerdos formalizados con esos países.

A comienzos y mediados de los 2000, solicitantes de asilo provenientes de Sudán y Eritrea cruzaron la frontera con Egipto a través de la Península de Sinaí e ingresaron a Israel. El gran flujo de migrantes desató el rechazo de muchos israelíes, que no los reconocían como refugiados sino como «infiltrados».

Según cifras de ACNUR, hay unos 39.000 solicitantes de asilo en el país, además de unos miles de niños a su cargo. Se desconoce cuál será el destino de los migrantes que no están incluidos en el plan.

Anteriormente, el primer ministro había anunciado que alcanzó un acuerdo con un tercer país, al que no identificó, para deportar forzosamente a los migrantes.

En el anuncio de hoy, el Gobierno israelí finalmente reconoció que fue incapaz de ejecutar su plan de la deportacion forzosa «debido a problemas legales y dificultades políticas por parte de terceros países».

«Sé que la expectativa era que pudiéramos retirarlos a todos a un tercer estado», dijo Netanyahu a periodistas. A la luz del acuerdo alcanzado ahora con el ACNUR no hay más «necesidad» de deportarlos, agregó el comunicado oficial.

A fines de marzo, Israel les había ofrecido salir del país voluntariamente y el pago de unos 2.800 euros. Luego amenazó con encarcelarlos.

Una coalición de organizaciones de derechos humanos israelíes celebró hoy la decisión y aseguró que seguirán «de cerca» el acuerdo para asegurarse que los solicitantes «reciban estatus, derechos y seguridad tanto en Israel como en otros países».