Washington/Varna/Berlín/Ottawa, 26 mar (dpa) – Estados Unidos, Canadá y 14 países de la Unión Europea (UE), entre otros, anunciaron hoy casi de forma simultánea la expulsión de diplomáticos rusos de sus países, cerrando así filas con Reino Unido, que acusa a Moscú de ser el responsable del envenenamiento de un ex espía en su territorio.
Moscú volvió a rechazar hoy su implicación en el envenenamiento con un agente nervioso del ex espía doble Serguei Skripal y su hija, hallados el 4 de marzo inconscientes en un parque de la localidad británica de Salisbury, y aseguró que responderá a las medidas.
La primera ministra británica, Theresa May, expulsó a mediados de marzo la expulsión de 23 diplomáticos rusos por el presunto ataque, que fue respondido por una medida similar por parte de Moscú.
Hoy Estados Unidos le respaldó con una acción similar que afectará a 60 agentes de los servicios secretos rusos que operan en su territorio con estatus diplomático, 12 de ellos destacados ante la sede de la ONU en Nueva York. Además, anunció el cierre del consulado ruso en Seattle, debido a su proximidad con una base naval estadounidense.
La Casa Blanca dijo haber coordinado esa medida con Reino Unido y otros aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la justificó al interpretar el atentado con un agente neurotóxico como un ataque contra la seguridad y estabilidad de su aliado más estrecho.
Las expulsiones afectan a agentes rusos que se dedican en gran medida a «recopilar informaciones agresivas». Un funcionario de alto rango de la Casa Blanca declinó precisar de qué clase de informaciones se trata. Rusia cuenta actualmente en Estados Unidos con más de 100 agentes activos.
Poco antes, 14 países miembros de la Unión Europea (UE) habían anunciado medidas similares: entre ellos Alemania, Francia y Polonia, que expulsarán a cuatro diplomáticos rusos; Italia, Holanda y Dinamarca, que expulsarán a dos cada uno, o los países Bálticos -Estonia, Lituania y Letonia, que expulsarán a cinco. Suecia y Finandia expulsarán a uno cada uno.
También España se sumará a la medida expulsando a dos, según confirmaron fuentes europeas a medios españoles.
«No se excluyen medidas adicionales, incluyendo nuevas expulsiones dentro del marco común europeo, en los próximos días y semanas», dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, desde la ciudad búlgara de Varna, al anuniar la acción coordinada.
La acción llega después de que los líderes de la UE emitieran el pasado jueves un comunicado conjunto mostrándose de acuerdo con la valoración de Londres, que considera «altamente probable que Rusia sea responsable» del envenenamiento, al no existir «una explicación alternativa plausible».
Tras el anuncio de la medida, Alemania optó sin embargo por mantener abierta la vía del diálogo con Rusia.
Fuera de la UE, Ucrania anunció la expulsión de 13 diplomáticos rusos. Las relaciones diplomáticas entre Rusia y Ucrania están congeladas en la práctica, dijo el presidente Petro Poroshenko, en el marco del conflicto que mantiene también este país con Rusia.
También Canadá se sumó a la expulsión con diplomáticos rusos, anunció la ministra de Exteriores, Chrystia Freeland. Trabajaban en la embajada de la capital Ottawa y el consulado de Montreal y utilizaron su estatus diplomático «para minar la seguridad canadiense o injerir en nuestra democracia», aseguró.
Por motivos similares, el país norteamericano negó las solicitudes de acreditación diplomática de otras tres personas, añadió.
El ministro de Defensa británico, Gavin Williamson, saludó la medida como un «fuerte mensaje» al Kremlin y una derrota para el presidente ruso, Vladimir Putin.
Sin embargo Rusia la condenó duramente y anunció que Putin responderá a la expulsión, dijo su portavoz, Dmitri Peskov, citado por agencias de noticias rusas, sin dar detalles. El Ministerio de Exteriores ruso y otras autoridades analizarán primero la situación en profundidad y propondrán los próximos passos a adoptar. «La decisión definitiva la tomará el presidente», añadió.
Poco antes, el Ministerio de Exteriores se había pronunciado de forma similar. «Es evidente que el paso hostil de ese grupo de países no quedará sin consecuencias», añadió. La cúpula rusa lamentó que se haya llegado tan lejos y reiteró que las acusaciones carecen de fundamento, dijo Peskov.
Desde el punto de vista de Moscú, las medidas no contribuyen a esclarecer el ataque. Rusia considera que la expulsión de diplomáticos rusos, que comenzó Londres y que ahora han seguido otros países, supone una continuación de la confrontación y una provocación.
Los aliados de Reino Unido siguen «ciegamente el principio de la unidad euroatlántica frente a la sana razón humana», señala el comunicado. No hay pruebas objetivas de que Moscú sea responsable del ataque, añade.
Skripal, de 66 años, y su hija Yulia de 33 fueron hallados inconscientes en un parque de Salisbury, en Reino Unido, el 4 de marzo, tras ser envenenados con una gente neurotóxico. Se encuentran graves en el hospital.
Poco antes, la portavoz del ministerio ruso, Maria Sajarova, había acusado a Reino Unido de pretender minar las relaciones de Bruselas con Moscú. «El país que quiere abandonar la UE abusa del factor de la solidaridad», escribió en su Facebook. Y añadió que Reino Unido fuerza al resto de países de la UE a dificultar la cooperación con Rusia.