California, un bastión anti Donald Trump


San Diego, 12 mar (dpa) – California es una gran piedra en el zapato del presidente Donald Trump. Bastión demócrata, el estado de la costa oeste de Estados Unidos ha hecho frente a las políticas más emblemáticas del republicano, entre ellas los retrocesos en la lucha contra el cambio climático y en sanidad.

California es el estado más poblado de Estados Unidos y también el que tiene la mayor población de origen hispano: de sus 39 millones de habitantes, son latinos unos 15 millones, cerca del 39 por ciento. Según las estimaciones, allí viven 2,3 millones de indocumentados.

Su protección de los sin papeles llevó hace unos días a Jeff Sessions, el fiscal general de Trump, a demandar a California en los tribunales por tres leyes aprobadas el año pasado.

Esas leyes lo convirtieron en el primer estado santuario del país, es decir que prohíbe a sus funcionarios colaborar con las autoridades federales en la localización y deportación de sin papeles.

Conocida como «The Golden State» (el estado dorado), su capital es Sacramento. Los Ángeles es su ciudad más poblada. Ambas son ciudades santuario, pero hay muchas más. A ellas y a las del resto del país intentó Trump cortarles los fondos federales, pero los tribunales lo frenaron.

California es un bastión demócrata. Hillary Clinton sacó allí 4,3 millones de votos más que Donald Trump, 30 puntos porcentuales más, en las elecciones presidenciales de 2016.

La Asamblea y el Senado, las dos cámaras del congreso estatal, están controladas abrumadoramente por el Partido Demócrata, al que pertenecen también su gobernador, Jerry Brown, y el fiscal general californiano, Xavier Becerra, de origen mexicano.

También son demócratas sus dos senadoras en Washington: Kamala Harris y Dianne Feinstein.

Por superficie, California es el tercer estado del país, por detrás de Alaska y Texas.