(dpa) – Tras cuatro años de construcción, la empresa automotriz Audi inauguró el viernes su primera planta en México y en la región de Norteamérica, donde se fabricará la nueva camioneta de lujo Q5.
«Hoy somos testigos del nacimiento de la producción de automóviles Premium en México. Audi es la primera marca Premium que apuesta enteramente por este país, por sus proveedores, por su gente», dijo en su discurso el presidente del Consejo de Dirección de la compañía, Rupert Stadler.
Durante su alocución, Stadler sostuvo que México es «una nación industrial en auge», interesante para el sector automotriz, motivo por el que en 2012 decidieron iniciar la construcción de una fábrica en San José Chiapa, en el estado de Puebla, a unos 180 kilómetros al sureste de la Ciudad de México.
La moderna planta demandó una inversión de 1.300 millones de dólares y tiene la capacidad de producir 150.000 unidades al año. En un espacio de 460 hectáreas, la fábrica cuenta con líneas de armado, laboratorios de inspección de calidad, áreas de pintura, centros de aprendizaje, parque logístico y 4.200 empleados.
«Nuestra promesa de calidad es válida en todo el mundo, ya se trate de ‘hecho en Alemania’ o ‘hecho en México’. Lo decisivo es ‘hecho por Audi’», dijo Stadler.
México ha experimentado en los últimos un años un gran crecimiento en el sector automotriz y es actualmente el séptimo mayor productor a nivel mundial, pero aspira a hacerse con el quinto puesto en cuatro años.
La mano de obra y los costos de producción relativamente bajos lo convierte en un mercado atractivo para las compañías de este sector. Tan sólo en 2015 se montaron 3,4 millones de automóviles, y en 2020 se espera que esa cifra aumente a cinco millones.