Buenos Aires, 2 mar (EFE).- Un día después de que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, hiciese balance de una década de kirchnerismo ante el Congreso y hablase de «fin de ciclo», el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, celebró hoy la postulación de nuevos dirigentes oficialistas para sucederla en 2015.
«Cuanto más participación haya, más se fortalece la democracia dentro de los partidos», dijo Scioli a la emisora El Mundo al hablar de la candidatura del gobernador de la provincia de Entre Ríos, Sergio Urribarri, para los comicios presidenciales de 2015, a los que Fernández no puede presentarse para una segunda reelección.
Scioli, que también ha hecho públicas sus aspiraciones presidenciales, subrayó que para definir al postulante del oficialismo, igual que a los candidatos opositores, «están las (elecciones) primarias».
Mientras Fernández pronunciaba ayer su séptimo y antepenúltimo discurso ante la Asamblea Legislativa, el gobernador entrerriano presentó su candidatura en la capital argentina, con bailarinas de carnaval y simpatizantes que repartieron panfletos y empapelaron las inmediaciones del Congreso de carteles con el lema: «Nunca menos. Néstor Cristina Urribarri».
«(La presidenta argentina) contó con brillantez su revolución. Así de simple. Grandioso! Los argentinos estamos de pie, con la fuerza y el entusiasmo necesario para seguir construyendo un país para todos!», escribió Urribarri en su cuenta en una red social tras el mensaje de apertura del nuevo curso legislativo de Fernández.
Junto a Scioli y Urribarri, se han postulado también como presidenciables por el oficialismo el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y el senador Aníbal Fernández.
Desde la oposición, han hecho públicas sus aspiraciones el actual alcalde de Buenos Aires y líder de la conservadora Propuesta Republicana (Pro), Mauricio Macri, el gobernador socialista de la provincia central de Santa Fe, Hermes Binner y el diputado nacional Julio Cobos.
Además, se da por hecha la participación en la carrera presidencial del líder del Frente Renovador, el peronista opositor Sergio Massa, que se impuso en los comicios legislativos del pasado octubre al kirchnerismo en el mayor distrito electoral del país, la provincia de Buenos Aires.
Pese a la derrota en las urnas del gobernante Frente para la Victoria en esa y otras grandes provincias de Argentina, el oficialismo retuvo por un estrecho margen la mayoría en ambas cámaras legislativas para el tramo final del segundo y último mandato de Cristina Fernández.