Pekín, 22 feb (dpa) – China, el principal acreedor de Estados Unidos, está vendiendo últimamente gran cantidad de bonos del Tesoro del país norteamericano, lo que ha generado todo tipo de rumores sobre una posible retirada del gigante asiático de la financiación de la mayor potencia mundial.
Algunos analistas preocupados han empezado a hablar de «consecuencias imprevisibles» en caso de que se produzca una «oleada de ventas» o incluso de una nueva crisis bancaria en Estados Unidos. Porque el retroceso de China coincide con el cambio de política de la propia Reserva Federal (Fed) estadounidense, que también está dejando la estrategia de imprimir billetes. ¿Quién comprará entonces los bonos de la principal economía del mundo?
En diciembre, China vendió la mayor cantidad de bonos desde hace dos años. Según las estadísticas estadounidenses, su reserva de títulos se redujo en 47.800 millones de dólares. No está claro qué implica la maniobra, y si China quiere dejar de ser el principal acreedor de Estados Unidos.
Los expertos creen que no. «Todo ese nerviosismo en torno a la posesión china de bonos del Tesoro estadounidense es erróneo», afirma a dpa Patrick Chovanec, ex profesor de la universidad de Tsinghua en Pekín y hoy jefe de estrategia de la firma de administración de activos Silvercrest. «Estos cambios no tienen ningún significado considerados a largo plazo».
Una posibilidad es que China haya hecho solamente un traspaso de fondos de un sitio a otro, y el volumen de bonos podría haberse mantenido igual, porque el país hace compras a través de cuentas en Reino Unido. En esos casos, el Departamento de Finanzas estadounidense no las atribuye al gigante asiático, pese a ser el auténtico comprador.
Los datos para todo 2013 muestran de hecho un aumento de los bonos en posesión china de 48.000 millones de dólares, hasta un total de 1,27 billones de dólares. Y en proporción, China «sólo» posee el ocho por ciento de los bonos norteamericanos.
Estados Unidos enfrenta graves dificultades y no por China. El país lleva dando largas a su deuda de más de 17 billones de dólares, sin encontrar una verdadera solución. Desde hace décadas vive por encima de su posibilidades, endeudado, pero como ahorrar es muy difícil, pide nuevos préstamos de forma constante.
¿Sería realmente un problema para Washington el que China se retirara del mercado de bonos? «El gobierno estadounidense no necesita las compras chinas para financiar su déficit», afirma Michael Pettis, profesor de la Escuela de Administración Guanghua, en la Universidad de Pekín. Estados Unidos tiene más deuda que ningún otro país, pero también más capital, explica.
Y también China necesita los bonos estadounidenses. Debido a su enorme superávit comercial se ve obligado a comprar los títulos para evitar la revaluación de su moneda. Ningún otro mercado es tan grande y tiene suficiente liquidez para ello.
«China no tiene los bonos para hacerle un favor a Estados Unidos, sino para aumentar la demanda en Estados Unidos y fortalecer así su propio crecimiento», subraya Chovanec en referencia a la gran dependencia del gigante asiático de las exportaciones. El mercado norteamericano es uno de los principales destinos de sus productos.
Washington preferiría sin embargo que China usara su superávit para promover la compra de productos y no el mercado de bonos. Cuando los funcionarios estadounidenses viajan a Pekín le piden a las autoridades que usen los dólares para comprar «productos y servicios en Estados Unidos y promover así la demanda global», señala Chovanec.
«No creo que ahora se produzca de pronto una liquidación de bonos estadounidenses», indica Thomas Gitzel, economista jefe de una entidad bancaria de Liechtenstein. A corto plazo, Estados Unidos no tendría problemas para financiarse, porque se endeuda en la moneda de reserva mundial, sin la que no se mueve nada en el comercio internacional.
Pero, lo que sí podría pasar es que aumente el coste de su financiación al tener que ofrecer mayores intereses si se siguen retirando grandes compradores como China o la propia Fed.
Por Andreas Landwehr y Hannes Breustedt