Bagdad, 21 feb (EFE).- Un total de 48 supuestos miembros del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), vinculado con Al Qaeda, murieron y otros 37 fueron detenidos en una operación militar en Suleiman Bek, al norte de Bagdad, que permitió a las autoridades retomar el control de la localidad.
Según informó hoy el jefe de operaciones del Tigris (responsable de seguridad en las provincias de Diyala, Kirkuk y Salahedin), Abdel Amir al Zidi, Suleiman Bek, ubicada en esta última provincia, la localidad está de nuevo en manos del Ejército, tras haber caído bajo el control de los insurgentes.
En un comunicado, Al Zidi explicó que «el Comando de Operaciones del Tigris mantuvo una batalla con el Estado Islámico de Irak y el Levante en la ciudad de Suleiman Bek y logró la victoria gracias a la precisión y el trabajo de la seguridad», y dijo que desactivaron 32 artefactos explosivos.
Pidió a las familias que se habían ido de la ciudad que regresen a sus casas y retomen la normalidad.
Al Zidi insistió en que el ejército no permitirá la presencia de terroristas en la ciudad «aunque tenga que invertir grandes sacrificios para ello».
El pasado 13 de febrero, Suleiman Bek cayó en manos del EIIL, lo que llevó a muchas familias a huir de esa localidad y de otras aldeas cercanas también capturadas ante el temor a una escalada de la violencia.
Esta población ya estuvo bajo el control de los insurgentes durante más de un mes en 2013, después de que la policía disolviera por la fuerza el pasado abril una acampada de suníes, donde murieron y sufrieron heridas decenas de personas.
Irak se enfrenta a un aumento de la violencia confesional y de atentados terroristas que causaron el pasado año la muerte de más de 8.860 personas, de las que 7.818 eran civiles, según un recuento de Naciones Unidas.