Valladolid, 14 feb (EFE).- El Ballet Nacional de España traslada la riqueza folclórica española con el espectáculo «Sorolla», basado en la colección «Visión de España», que pintó el artista valenciano en 1911 para la Hispanic Society.
La puesta en marcha del espectáculo, que se representa hoy y mañana en el escenario del Gran Teatro Calderón, con motivo del 150 aniversario de su construcción, supone, además de resaltar la «gran riqueza folclórica española» una gran «labor de rehabilitación» de la colección de trajes típicos del Ballet Nacional, según ha subrayado su director, Antonio Najarro, en una rueda de prensa.
Por ello, el director Najarro ha destacado la labor que ha desarrollado Nicolás Vaudelet, encargado del diseño de figurines, en la restauración del fondo de trajes regionales que obra en poder del Ballet Nacional y que ha precisado un «gran esfuerzo» para plasmar los colores de las pinturas de Sorolla.
Para el director del Ballet Nacional, conjunto de danza que ha cumplido el 35 aniversario, «Sorolla» surgió del deseo de mostrar «en un solo bloque» la riqueza de la danza folclórica española.
A su juicio, hasta ahora no había sido posible mostrar el folclore español «de norte a sur y de este a oeste», y en su conjunto, en una composición de gran formato y «bajo un prisma actual y comprensible».
De este deseo y de la intención de que el Ballet Nacional sea un paradigma de la recuperación de la danza folclórica española, según Antonio Najarro, surgió la idea de montar una escenografía basada en la colección «Visión de España», en la que Joaquón Sorolla plasmó de una manera muy personal y en catorce grandes cuadros las costumbres y los bailes españoles.
En un espectáculo que «une la pintura con la danza», los bailarines se «han dejado la piel» y han hecho un gran esfuerzo físico, además de dejar patente su calidad, según ha destacado Najarro.
De una manera muy polifacética, «Sorolla» desgrana sin descanso bailes de regiones como Castilla, Aragón, Navarra, Galicia, Cataluña, Extremadura; provincias, como Guipúzcoa, Valencia y Sevilla, y ciudades como Elche y Ayamonte.
En distintas coreografías «llenas de luz y frescura», obra de Antonio Najarro, Arantxa Carmona, Manuel Liñán y Miguel Fuente, los bailarines deslizan sobre el escenario lo principal del folclore español, desde jotas al flamenco, combinado con creación de danza clásica española, bajo la música de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.
Con esta obra, estrenada en Madrid en junio del pasado año, el espectáculo ha emprendido una gira por distintas ciudades españolas, aunque el director del Ballet Nacional no ha descartado que salte a las escenas mundiales como apoyo a la «Marca España» de una compañía «muy representativa de este país».
Esta posibilidad fue aplaudida por el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, quien ha considerado al Ballet Nacional como «un ejemplo» para la recuperación de la danza folclórica española «con un interés renovador».