Bruselas/Madrid, 3 feb (dpa) – El 95 por ciento de los españoles cree que la corrupción está extendida en el país, según datos de una encuesta presentada hoy en Bruselas por la Comisión Europea.
El dato supera ampliamente la media del 76 por ciento y se sitúa sólo por detrás de Grecia (99%) e Italia (97%) y al mismo nivel que Lituania y la República Checa.
En su primer informe anticorrupción, la Comisión Europea destaca que la corrupción extendida es un gran motivo de preocupación en España, Italia, Portugal y Eslovenia, a pesar de que sólo un pequeño número de los encuestados afirmó haber sido víctima de sobornos.
«Mientras que la experiencia personal de sobornos es aparentemente escasa (del 1 al 3%), la percepción está tan fuertemente influida por recientes escándalos políticos y por la crisis económica y financiera que se refleja en la impresión negativa sobre la situación general de la corrupción», explica la Comisión. El Partido Popular, que actualmente gobierna España, se encuentra envuelto desde hace tiempo en un escándalo por presunta financiación ilegal.
España encabeza precisamente con un 87 por ciento la lista de países en los que un mayor número de ciudadanos creen que la financiación de los partidos políticos no es lo suficientemente transparente ni está suficientemente supervisada. La media en la Unión Europea es del 67 por ciento.
La Comisión Europea reconoce que en España «la aplicación de la ley arrojó buenos resultados a la hora de investigar prácticas de corrupción» pero afirma que, según el estudio que presenta hoy, existe «cierto número de deficiencias».
El Ejecutivo comunitario señala como uno de los principales retos la corrupción política, así como la deficiencia en la revisión y equilibrio sobre todo en el gasto público y el control de mecanismos a nivel local y regional. Bruselas sugiere a Madrid estrategias anticorrupción a medida para las administraciones locales y regionales.
También pide que se siga adelante con las actuales reformas y la implementación de nuevas normas sobre la financiación de partidos y reclama amplios códigos de conducta para los funcionarios. Sugiere, por último, que se aborden más a fondo las irregularidades en los procedimientos de adquisición pública de servicios a nivel local y regional.
Según la Comisión Europea, todos los países de la UE deben hacer más en la lucha contra la corrupción. «Los Estados miembros hicieron mucho en los últimos años (…) pero el informe de hoy muestra que está lejos de ser suficiente», afirmó la comisaria de Asuntos Internos, Cecilia Malmström.
El informe presentado hoy es especialmente crítico con Rumania y Bulgaria. Ambos países fueron vigilados de cerca por la UE debido a esta cuestión cuando se unieron al bloque europeo, en 2007.
En Rumania, «la pequeña corrupción y la corrupción política sigue siendo un problema sistémico», afirma la Comisión. Respecto a Bulgaria, aunque «la lucha contra la corrupción ha sido una prioridad», ésta sigue «extendida», dice el informe.
