San Sebastián, 18 ene (EFE).- El Gipuzkoa Basket quiere soñar junto a los miles de aficionados que se esperan este domingo en el San Sebastián Arena 2016 en que vencer al Real Madrid, el mejor equipo de Europa del momento, es posible.
No estará para esta empresa que parece casi una quimera el jugador más determinante del equipo guipuzcoano, Jason Robinson, lo que convierte en una gesta el intento de hacer que el conjunto blanco pierda su primer partido de la temporada.
El equipo vasco sólo han conseguido en una ocasión ganar al Real Madrid en San Sebastián, concretamente hace dos temporadas cuando completaron la mejor campaña de su historia y entraron en ‘playoff’.
El duelo de técnicos se presume apasionante, por un lado Sito Alonso, que fue galardonado como mejor entrenador de la ACB precisamente hace dos años, y por otro un Pablo Laso con pasado GBC, equipo al que dirigió hasta que fue contratado por el Real Madrid.
La lucha se presenta muy desigual, pero los donostiarras tienen algunos pilares en los que basar su sueño, el primero de ellos el defensivo, ya que son el segundo mejor equipo atrás.
La presencia de un David Doblas desatado en las últimas jornadas, en las que ha dejado claro que es uno de los mejores en su puesto y difícil de defender a un par de metros del aro, sería la segunda razón.
Otro argumento no menor para el GBC es su lanzamiento de tres puntos porque, en caso de que jugadores como Ramsdell, Winchester o Salgado tengan su día, la aspiración de tumbar al mejor equipo continental podría estar un poco más cerca.
