Pekín, 31 dic (EFE).- Las autoridades chinas acusaron a los ocho presuntos terroristas abatidos ayer, lunes, en la región de Xinjiang (noroeste del país) de «promover ideas de extremismo religioso» y de conspirar desde hace meses, informaron hoy los medios oficiales del país asiático.
Según fuentes policiales de Xinjiang citadas por la agencia oficial Xinhua, el grupo estaba liderado por Usman Barat y Abdugheni Abdukhadir (nombres que parecen indicar que pertenecen a la etnia uigur) y llevaba meses celebrando reuniones en las que se veían vídeos sobre terrorismo.
Tras el tiroteo de ayer, en el que ocho de los miembros de la banda murieron y un noveno fue detenido, la policía confiscó 25 explosivos y nueve armas blancas, añadió la fuente estatal.
Los sucesos ocurrieron en las afueras de la ciudad de Kashgar, principal centro histórico y cultural de los uigures.
Desde el pasado abril, al menos 92 personas han muerto en incidentes similares en Xinjiang, región donde los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad chinas y grupos armados se han vuelto muy frecuentes.
China afirma que grupos extremistas promueven la «guerra santa» entre los uigures, etnia musulmana que habita en el sur y oeste de Xinjiang, pero organizaciones de este pueblo en el exilio acusan a Pekín de usar la excusa del terrorismo para aumentar la represión a su cultura y religión.
Respecto al incidente de ayer, el Congreso Mundial Uigur, la principal de estas organizaciones en el exilio, aseguró que los ocho abatidos por la policía no estaban atacando a las fuerzas de seguridad, como mantiene la versión oficial, sino manifestándose contra la detención arbitraria de uigures.