Para distraerse de su reciente ruptura con el jugador de baloncesto Lamar Odom, Khloé Kardashian acudió a comprar a la popular tienda Barneys en Beverly Hills (Los Ángeles) donde disfrutó de una entretenida tarde. La hija de Kris Jenner optó para la ocasión por una combinación de top y pantalones oscuros a la que añadió una chaqueta de la misma tonalidad.