Nadal, Vettel, Lebron, Bolt y Bayern : los «ases» del 2013

Contenidos

RAFAEL_NADAL_MENTALM_35692508-365x243Buenos Aires, 14 dic (dpa) – El 2013 fue un año de dominio «dictatorial» en el planeta deportivo: desde el triplete del Bayern Múnich hasta el monótono título de Sebastian Vettel, pasando por la arrasadora resurrección de Rafael Nadal, los récords de Usain Bolt y la creciente dinastía de LeBron James con Miami Heat.

Si hubiera que decretar una fecha formal para el traspaso del trono en el fútbol internacional habría que marcar la noche del 25 de mayo en Wembley, cuando el Bayern superó 2-1 al Borussia Dortmund en la final de la Liga de Campeones y ganó el más importante de sus tres títulos de la temporada.

Pero también habría que retrotraerse un mes en el calendario y transportarse al Allianz Arena, donde el conjunto de Jupp Heynckes aplastó 4-0 a un irreconocible Barcelona en el partido de ida de las semifinales.

Lionel Messi siguió rompiendo redes mientras no estuvo lesionado, pero 2013 fue el año en que el conjunto bávaro acabó definitivamente con la hegemonía azulgrana del último lustro. No sólo lo superó en fútbol y títulos, sino que también se adueñó tras la salida de Heynckes de su entrenador más emblemático: el español Josep Guardiola.

El Bayern no fue el único representante alemán que brilló el último año, porque Vettel dominó la Fórmula 1 como nunca y Thomas Bach se quedó en septiembre en Buenos Aires con el sillón más codiciado del deporte: la presidencia del Comité Olímpico Internacional (COI).

El mayor de los tiranos en 2013 fue Vettel, que ganó con un dominio aplastante su cuarto título consecutivo de Fórmula 1. El talento del español Fernando Alonso esta vez ni siquiera alcanzó para despeinar al piloto de Heppenheim, que igualó el récord de 13 triunfos en un mismo año de su compatriota Michael Schumacher y ganó las nueve últimas pruebas en forma consecutiva.

Con apenas 26 años, la caza de los siete títulos de Schumacher asoma como una posibilidad cada vez más concreta para Vettel, aunque los imprevisibles cambios que se avecinan en la Fórmula 1 en 2014 podrían minar su camino.

Si el título de Vettel fue monótono, lo que hizo Nadal en el tenis fue puro vértigo. Desde aquel regreso con dudas en Viña del Mar tras siete meses fuera del circuito, el español se convirtió en un huracán.

Su octavo título en Roland Garros y su coronación en el Abierto de Estados Unidos fueron los puntos más altos de una temporada en la que recuperó el número uno del mundo y quedó a cuatro Grand Slam de la marca de 17 del suizo Roger Federer, que vivió su peor año en una década.

«Hace un año jamás podía imaginar terminar como número uno», confesó Nadal tras una temporada en la que brilló con 75 victorias y apenas 7 derrotas y ganó diez títulos, incluyendo cinco Masters 1.000. Poder defender por primera vez en su carrera la cima será el gran desafío de Nadal en 2014, acechado por un Novak Djokovic que cerró el 2013 por todo lo alto enhebrando 24 victorias seguidas.

A toda orquesta también fue lo de Bolt en los Mundiales de atletismo de Moscú. No batió esta vez ninguna plusmarca, pero completó un nuevo trébol dorado al ganar los 100 y 200 metros y el 4×100. El jamaicano se convirtió así en el atleta más laureado en la historia de los Mundiales, con ocho oros y dos platas que lo colocan por encima del palmarés de Carl Lewis.

No hubo dictadura en los Mundiales de natación, donde el ausente Michael Phelps cedió la corona a las adolescentes Missy Franklin, Katie Ledecky y Ruta Meilutyte, pero sí en la NBA, donde LeBron James guió a los Heat a su segundo título consecutivo.

Dueño del MVP de la temporada regular y de la final y considerado unánimemente como el mejor jugador del mundo, James demostró a sus 28 años estar en plena época de madurez, aunque descarta haber tocado su techo.

«Soy mejor jugador que el año pasado en todos los aspectos. Tengo margen de mejora», dijo antes del comienzo de la nueva temporada. No será tarea sencilla, porque lo exhibido en el séptimo juego de la final ante San Antonio Spurs, con 37 puntos y 12 rebotes, rozó la perfección.

El 2013 no sólo será recordado por lo que ocurrió en una cancha, sino también por la confesión de Lance Armstrong en un estudio televisivo.

«¿Tomó sustancias prohibidas? ‘Sí’ ¿EPO? ‘Sí’ ¿Transfusiones de sangre? ‘Sí’ ¿Testosterona, hormona de crecimiento o cortisona? ‘Sí’ ¿Lo hizo en todos y cada uno de los Tours de France que ganó? ‘Sí’», dijo el ex ciclista en el primer minuto de la entrevista con Oprah Winfrey emitida el 17 de enero.

Con apenas cinco monosílabos, el siete veces campeón del Tour de France certificaba uno de los mayores escándalos de la historia del ciclismo, un deporte que vio por segundo año consecutivo cómo el título de la ronda gala se marchaba a Reino Unido, esta vez a cargo de Chris Froome.

El de Armstrong no fue el único caso de doping del año, flagelo que también salpicó a estrellas del atletismo como Tyson Gay y Asafa Powell y colocó especialmente en la lupa al deporte jamaicano y turco.

La concesión de los Juegos Olímpicos de 2020 a Tokio, el regreso de Tiger Woods al número uno del golf pese a no poder su quebrar su sequía de «majors», la consagración de Floyd Mayweather, el título del Atlético Mineiro en la Copa Libertadores marcaron otros de los grandes hitos de 2013.

También hubo mucho lugar para la polémica: los preparativos para los Juegos de Invierno de Sochi 2014 pusieron el foco en un supuesto esclavismo en Rusia, un país que implantó una ley «anti-gay» que promete seguir dando que hablar el próximo año.

Y aunque aún queda casi una década, el Mundial de Qatar 2022 fue uno de los dolores de cabeza de la FIFA, que decidirá el próximo año en qué fecha se disputará finalmente.

El año 2013 se cerró en Costa do Sauípe con el sorteo del que será el evento que atraerá en 2014 todas las miradas del planeta: el Mundial de fútbol de Brasil.

Por Tomás Rudich