Tel Aviv, 13 dic (dpa) – Desde hace casi cuatro meses y medio israelíes y palestinos llevan a cabo negociaciones de paz, aunque hasta ahora no lograron más que acusaciones mutuas. Después de 20 encuentros entre los negociadores de ambas partes, el diálogo está enfriado, informó el canal de TV israelí Channel 2.
Los problemas proceden especialmente de los miembros de derecha del gobierno israelí, que para ira de los palestinos anunciaron nuevamente la construcción de asentamientos israelíes en la zona destinada a un futuro Estado palestino.
El jefe de gobierno, Benjamin Netanyahu, tuvo que reprender de forma bastante espectacular ya una vez a su ministro de Vivienda, Uri Ariel, cuando anunció la construcción de 20.000 nuevas viviendas para colonos.
«El pedido de continuar con la construcción de asentamientos tiene como objetivo hacer descarrillar las negociaciones de paz», afirmó la ministra de Justicia de Israel y negociadora jefe con los palestinos, Tzipi Livini, atacando a miembros del gobierno al que también ella pertenece.
Los palestinos liderados por el presidente, Mahmud Abbas, tampoco ceden en sus posiciones. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que mediante una serie de esfuerzos de mediación logró sentar a la mesa a las dos partes a fines de julio, al parecer ya no quiere que pase el tiempo sin resultados concretos.
«Hasta hace una semana, los estadounidenses sólo hablaban de ‘presentar ideas’ o sugerir ‘propuestas para superar los desacuerdos’. Ahora quieren un ‘acuerdo marco’ o, para decirlo directamente, un plan de paz estadounidense», escribió el diario «Haaretz» pocas horas después de la novena visita de Kerry a la región desde que asumió su puesto a principios de año.
El plan de paz estadounidense será presentado previsiblemente en las próximas semanas y requerirá de Israel y los palestinos «duras decisiones», afirmó el diario citando a fuentes de gobierno israelíes. Desde hace tiempo se sabe cómo debería ser un acuerdo de paz. «No es ningún secreto cómo será una solución de dos Estados», dijo Kerry durante un discurso en Washington.
«El acuerdo marco deberá abarcar todos los puntos centrales: fronteras, seguridad, reconocimiento mutuo y la renuncia a todas las demás exigencias», dejó en claro Kerry. Y directrices para negociar el cierre de un acuerdo de paz.
Se trata de no menos que la creación de un Estado palestino con Jerusalén Oriental como capital, que viva en paz junto a Israel. Los palestinos deberán renunciar al derecho de retorno de millones de palestinos refugiados o desplazados a la actual Israel. Israel está ante la tarea hercúlea de disolver los asentamientos en Cisjordania y retirar forzosamente a colonos anclados ahí.
Sin embargo, el diablo está en los detalles. Por ejemplo, en el pedido israelí de controlar con sus propias tropas la frontera con Jordania también en un futuro Estado palestino. Al parecer, Estados Unidos hizo propia esta idea pero trata de suavizarla para que sea aceptable también para los palestinos. Según informes de los medios no confirmados, una propuesta de seguridad del general estadounidense que fue responsable de la operación en Afganistán John Allen prevé una presencia israelí de 10 a 15 años.
Para los palestinos, esto sería algo difícil de aceptar. Sin embargo, si Kerry aún logra arrancarle a los palestinos un sí y eliminar los temores de seguridad de los israelíes, podría quedar despejado el camino para un acuerdo de paz, escribió el diario israelí «Yediot Ahronot». Kerry citó en Washington al héroe nacional sudafricano Nelson Mandela: «Siempre parece imposible, hasta que se logra».
Por Jan-Uwe Ronneburger
