Estaba tomando el vermú con un matrimonio amigo cuando apareció por allí uno de sus hijos. Traía bajo el brazo un periódico nacional. Me miró con mala cara y me dijo:
¿Has leído esta noticia?.
¿Cuál?.
Mira: “El Gobierno gastará 2,5 millones de euros en publicitar su reforma laboral”.
Pues no, no estaba enterado – le contesté.
Yo soy un joven que tiene 27 años, que ha trabajado 1 año, hace ya cuatro años, después de finalizados mis estudios. Que me acerco a las oficinas de empleo a ver si hay algo. Que busco en Internet las ofertas de trabajo.
Ya ….
¿Sabes como fue mi última entrevista de trabajo?.
No, dime que pasó.
Fui a la entrevista. Me dijeron:
La jornada de trabajo es de 8 a 14 y de 16 a 18 horas, de lunes a viernes. Pero será raro el día que salgas antes de las 20 horas. También podemos llamarte un sábado, un domingo, porque a veces tenemos urgencias que atender y tienes que venir.
Yo le contesté: ¿cuánto me pagáis?.
Te ponemos este convenio de referencia. En la escala F, percibirás 800 brutos. Las horas de más te las damos en descansos. De momento te hacemos un contrato de 6 meses y luego ya veremos….
Intervine para decirle: ¿Qué les contestaste?.
Vosotros no queréis trabajadores preparados y cualificados que os saquen trabajo adelante. Lo que queréis son esclavos.
Y luego siguió diciéndome:
Los 2,5 millones de euros mejor los destinaban a fomentar el empleo. Yo ya sé lo que es la reforma laboral de este Gobierno: Trabajar más en precario por menos dinero. Esa es la nueva regulación del mercado de trabajo y los contratos estables y de calidad que ofrecen a los más jóvenes.
Siguió: ¿Crees que para saber eso hacen falta spots, cuñas de radio y anuncios en TV, banners en páginas web?.
No, le dije. Tienes razón. ¿Has pensado que a lo mejor gastan el dinero para dárselo a alguna empresa o medio de comunicación amiguete que necesita dinero y así le pagan algunos favores politicos?.
Alguien de otra mesa, que nos escuchaba sin nosotros enterarnos, exclamó:
¡Qué se lo pregunten al ministro Montoro!
Por Angel Riego.