Berlín, 13 dic (dpa) – Termina una larga espera de tres meses. Alemania sabrá por fin si Angela Merkel puede formar una «gran coalición» con los socialdemócratas del SPD. El partido opositor anunciará mañana si sus bases apoyan la alianza con la canciller conservadora, último obstáculo para la formación del nuevo gobierno.
Se espera que una mayoría de los casi 475.000 afiliados del SPD hayan votado a favor de integrar una coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel. El jefe del SPD, Sigmar Gabriel, anunciará por la tarde el cómputo de los más de 300.000 votos recibidos por correo hasta la medianoche del jueves.
Si el resultado de la inédita consulta es positivo, ambos partidos presentarán el nuevo gabinete alemán el domingo. La canciller asumiría su tercer mandato consecutivo este martes tras ser votada en el Parlamento. Habrán pasado casi tres meses desde las elecciones generales del 22 de septiembre que Merkel ganó con amplia mayoría.
La secretaria general del SPD, Andrea Nahles, resumió lo que ocurriría si las bases rechazan la coalición: «No tenemos plan B». La imagen del SPD como partido de gobierno quedaría herida de muerte y Merkel se vería abocada a iniciar desde cero un diálogo para formar gobierno con Los Verdes o incluso a convocar nuevas elecciones.
Sin embargo, un 83 por ciento de los alemanes cuenta con que los afiliados socialdemócratas apoyen mayoritariamente el nuevo gobierno, según un sondeo de la cadena pública ZDF. El porcentaje se eleva al 92 por ciento entre los votantes del SPD.
La encuesta también refleja la popularidad de una nueva «gran coalición» como la que presidió Merkel en su primer mandato (2005-2009): un 49 por ciento celebra ese gobierno, frente a un 33 por ciento que lo considera una opción equivocada.
Merkel arrasó en las elecciones de septiembre con un 41,5 por ciento de los votos, pero al no llegar a la mayoría absoluta se vio obligada a buscar un socio de gobierno. Tras semanas de arduas negociaciones, la CDU, su versión bávara (CSU) y el SPD llegaron el 27 de noviembre a un acuerdo para formar una coalición.
Como el SPD salió hundido de la anterior alianza con Merkel y fue castigado en las elecciones de 2009, Gabriel avisó desde un principio que sometería el acuerdo de coalición a la aprobación de sus bases, un modo de comprometer a sus votantes y sumarlos al proyecto.
El corpulento político se embarcó las últimas dos semanas en una frenética gira de 30 conferencias regionales para promover el acuerdo de coalición y las políticas sociales que el SPD logró introducir como propuestas del futuro gobierno.
Entre ellas figuran una rebaja en la edad de jubilación para casos determinados, la introducción de un salario mínimo nacional, mejoras en las pensiones para rentas bajas y padres y más inversión en infraestructuras o educación.
Gabriel se enorgulleció también de un ejercicio inédito en la democracia alemana que implicó un gasto de 1,6 millones de euros, el despliegue de 400 voluntarios y el uso de máquinas especiales que abrirán 40.000 cartas por hora. «Hemos establecido nuevos parámetros en materia de participación. Nunca hubo tanta democracia interna», escribió Gabriel en su Facebook.
Superada mañana la incógnita de la votación, se abrirá de inmediato el baile de nombres en el nuevo gabinete. Hasta ahora se da casi por hecho que Wolfgang Schäuble (CDU) seguirá al frente del poderoso Ministerio de Finanzas, donde se diseñó buena parte de las políticas contra la crisis europea.
Según informaciones a las que tuvo acceso dpa, Gabriel será vicecanciller y titular de un «superministerio» de Energía y Economía. Exteriores quedaría en manos de Frank-Walter Steinmeier (SPD), a cargo de esa cartera ya en la anterior «gran coalición». La CDU contará con seis ministros, el SPD con cinco y la CSU con tres.
Pero todo eso dependerá del resultado de la consulta a los afiliados socialdemócratas. El azar envió hoy un buen augurio a Merkel y el SPD: en la tradicional elección de la «palabra del año» en Alemania ganó «GroKo», abreviatura formada con las primeras letras de «gran coalición» (Grosse Koalition).
Por Pablo Sanguinetti
