Madrid, 13 dic (dpa) – Madrid no albergará finalmente el polémico macrocomplejo de juego y ocio Eurovegas: el magnate estadounidense Sheldon Adelson decidió abandonar el proyecto después de que el gobierno de Mariano Rajoy rechazara hoy definitivamente sus polémicas exigencias para instalarse en España.
«Después de meses de conversaciones continuadas a varios niveles con el gobierno de España y de un análisis a fondo, Las Vegas Sands Corp no presentará una propuesta formal de invertir 30.000 millones de dólares en una serie de resorts integrados en Madrid», anunció la empresa de Adelson, que ahora mira hacia Corea y Japón.
Las Vegas Sands, que iba a instalarse en la localidad madrileña de Alcorcón, reclamó a última hora una gran rebaja del impuesto sobre el juego junto a una indemnización en caso de que en el futuro se modificara la normativa alterando sus beneficios, según fuentes conocedoras de la negociación con el gobierno español.
Un reclamo que las administraciones españolas no podían aceptar entre otras cosas porque chocan con el derecho de la Unión Europea.
Antes ya había sido muy polémica la exigencia de Adelson de que se permitiera fumar en su complejo, cuando la ley española lo prohíbe desde 2011 en todos los espacios públicos cerrados -y también en algunos al aire libre-.
El Ejecutivo de Rajoy mostró en su momento una mayor comprensión hacia esa reivindicación, despertando gran polémica en España porque aceptarla suponía la modificación de una ley que tiene un amplio respaldo ciudadanos.
Las exenciones fiscales a las que las autoridades se mostraron también proclives fueron asimismo motivo de controversia.
El Ejecutivo de Rajoy, así como el gobierno regional de Madrid, tenían grandes expectativas puestas en Eurovegas porque allí se iban a crear más de 250.000 puestos de trabajo, una cantidad nada desdeñable en un país en el que la tasa de desempleo roza ahora mismo el 26 por ciento, con casi seis millones de personas sin trabajo.
Eurovegas iba a instalarse sobre 750 hectáreas de la localidad de Alcorcón, poco más de 10 kilómetros al suroeste de la capital española, e iba a contar inicialmente con seis casinos y 12 complejos vacacionales de 3.000 habitaciones hoteleras cada uno.
La Plataforma de asociaciones por el turismo, el ocio, la hostelería y la cultura de la Comunidad de Madrid calificó hoy la noticia de «catastrófica».
La renuncia de Adelson a abrir Eurovegas en Alcorcón supone sin embargo una gran noticia para los críticos que hubo desde el principio con un proyecto que pretendía emular a Las Vegas.
Hubo sectores que consideraron que podría dañar la imagen de España, además de desembocar en un aumento de la criminalidad y el establecimiento de mafias.
«No era un problema de fumar o no fumar, era un problema de modelo de negocio, de modelo de Estado y de modelo de gestión», señaló hoy el sindicato CCOO, uno de los dos grandes de España, que se congratuló de que finalmente no se instale un «paraíso» hecho a medida de inversores de reputación «dudosa».