Madrid, 2 dic (EFE).- Miguel Roca, exdiputado de CiU y uno de los padres de la Constitución de 1978, ve difícil encontrar hoy un clima de consenso que derive en un acuerdo como el que se logró hace 35 años y ha afirmado que otra cosa es decir que la Carta Magna pueda reformarse, porque eso «es una ambición legítima».
En una entrevista publicada hoy por El País, Roca señala que los problemas que hoy tenemos «están planteados en términos políticos, no en términos constitucionales» y subraya que el mayor éxito en el año 78 fue «hacer una Constitución que no diese satisfacción plena a nadie sino satisfacción básica a todos».
Roca vuelve a insistir, como en otras ocasiones, en que el modelo territorial de la Constitución está agotado y exclama: ¡Pero si lo dice todo el mundo! Lo dice Aznar, lo dice IU, lo dice UPyD, el PSOE… «Todo el mundo reconoce que ese modelo se ha agotado, yo creo que no por defecto constitucional sino por la cerrazón del Tribunal Constitucional», remacha.
Preguntado por si cree en la reforma federal de la Constitución que propone el PSOE, Roca pide que le expliquen «la diferencia entre el Estado federal y el Estado autonómico» porque él no la sabe, ya que «el Estado autonómico, en la práctica, tiene muchísima similitud, muchísima, con un Estado federal».
En relación a la reforma que planteó el PSOE en 2004 para eliminar la discriminación de la mujer en la sucesión a la Corona, Roca dice que «tiene solución constitucional» y comenta que «el tema de convertir esto en un referéndum es porque alguien tiene el deseo no de hablar del orden de sucesión sino de hablar de república o monarquía».