Caracas, 1 dic (EFE).- Los candidatos del chavismo y de la oposición entraron hoy en la recta final de sus campañas a una semana de las elecciones municipales venezolanas, contienda que los adversarios al presidente, Nicolás Maduro, quieren ver en clave de plebiscito.
El gobernante volvió a descartar hoy que sea su gestión la que se vea sometida a plebiscito el 8 de diciembre, aunque admitió que un triunfo oficialista le permitirá «completar la ecuación» de mayoría chavista en las instancias de poder nacional, regional y local.
«Tenemos presidente hasta 2019, gobernadores hasta 2016 y Asamblea Nacional (Parlamento) hasta 2015», dijo en una entrevista dominical con el canal privado de televisión Televen.
La elección del domingo venidero será la 19 «en tiempos de Revolución Bolivariana, que ha triunfado en 17» de ellas, destacó, aludiendo a la derrota en 2007 de su mentor y antecesor, Hugo Chávez, en un frustrado intento por reformar la Constitución que él mismo impulsó tras su primer triunfo electoral en las presidenciales de diciembre 1998.
La oposición obtuvo en diciembre de 2007 una «victoria de mierda», dijo entonces un furibundo Chávez con ocasión de su único revés en las urnas.
Maduro añadió hoy en la entrevista, efectuada junto a la tumba de Chávez, fallecido en marzo pasado, que los opositores de entonces y los de ahora son los mismos que han conspirado «una y mil veces».
«Es la misma oposición que el 15 de diciembre de 1999 llamó a votar contra la Constitución», aprobada en referendo, y la del «golpe de Estado contra Chávez de abril de 2002», añadió, pese a lo cual anunció que iniciará un diálogo nacional con ella.
Anunció que inmediatamente después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) anuncie el escrutinio oficial convocará a los ganadores al trabajo conjunto en base a su propio programa de gobierno, el denominado Plan de la Patria.
«Los voy a llamar y a decir: ‘Aquí está el Plan de la Patria, aprobado por la Asamblea Nacional. Vamos a trabajar; no al sabotaje, no utilicen las alcaldías para descuidar a la comunidad con el solo objetivo de destruir al presidente», añadió el mandatario.
La actividad de los candidatos opositores privilegió hoy los recorridos en caravanas de automóviles, en tanto que la de los oficialistas registraron sendas concentraciones en varias ciudades.
Maduro promocionó personalmente a los candidatos del estado de Miranda, que incluye vastas zonas de Caracas y que tiene como gobernador al líder de la oposición Henrique Capriles, también jefe de la campaña electoral opositora.
Desde un camión descubierto y escoltado por decenas de automóviles y motocicletas, Capriles lideró a su vez una caravana por Caracas, que recorrió zonas del este capitalino.
En su columna dominical de prensa, Capriles, derrotado por Maduro en las presidenciales de abril pasado en lo que el opositor consideró un fraude electoral, vaticinó un triunfo la próxima semana de los partidos adversarios del chavismo, aunque a la par auguró un remate de campaña difícil.
«Sabemos qué va a pasar de aquí al 8 de diciembre: ellos van a arreciar la guerra sucia porque es su manera de hacer política, sobre todo cuando sienten que están perdidos», escribió.
«Van a incitar a la violencia, pero en ese terreno van a quedarse solos. ¡Que nadie caiga en provocaciones! ¡Vayamos con fuerza el 8-D a demostrarles de una buena vez que quien manda en Venezuela es el pueblo y no un partido!», agregó en alusión al PSUV de Maduro.
Capriles volvió a mencionar la depauperada situación económica con una inflación que se sitúa por encima del 50 % en los últimos doce meses y signos de ralentización económica hasta un crecimiento del 1,4 % en los tres primeros trimestres tras cerrar el año pasado en el 5,6 %, como factor a tener en cuenta cuando se vote el domingo.
«¿Cuál es el freno a la crisis? La votación del 8 de diciembre es el freno que tiene cada venezolano de parar esta situación de destrucción a la cual nos tiene sometido el Gobierno», expresó Capriles durante la caravana.
El arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, llamó por su parte a los venezolanos a ejercer su derecho al voto «en libertad» para que nadie se quede «pintado en la pared».
«Nadie debe quedarse en su casa pintado en la pared, porque así ciertamente no va a tener ninguna capacidad de cambiar lo que quiera cambiar o conservar lo que quiera conservar», declaró al canal privado de televisión Globovisión.