El hecho de haber firmado las paces con el presentador estadounidense Jimmy Kimmel no pareció ser motivo suficiente para alegrar el semblante de Kanye West, quien fue visto posteriormente dando un paseo por Nueva York. El marido de Kim Kardashian exhibió un estilo callejero con camiseta larga y bermudas vaqueras. Una cadena de oro y el desproporcionado tatuaje en su brazo izquierdo no ayudaron a suavizar su imagen.