Liam Gallagher parece no estar dispuesto a abandonar el barrio londinense donde solía vivir junto a la cantante Nicole Appleton –de quien se separó recientemente tras descubrirse que había tenido un hijo secreto con una periodista estadounidense–, ya que el exmiembro de Oasis acaba de adquirir una vivienda en el área de Hampstead ubicada a solo unos metros de la casa que solía compartir con su exmujer.
El regreso de Liam al vecindario no habría sido recibido precisamente con entusiasmo por parte de Nicole, ya que la presencia del intérprete en la zona le impedirá rehacer su vida y desconectar por completo del desagradable episodio que la llevó a tomar la decisión de protagonizar una sonada ruptura con el irreverente roquero.
«Nicole se siente como una prisionera en su propia casa ya que se niega a salir por miedo a encontrarse con él. Aunque le gustaría plantarle cara a Liam y demostrarle que no se siente amedrentada por su presencia, no soportaría la idea de montar un espectáculo en medio de la calle y a la vista de todos sus vecinos. Ella siempre solía acudir a los bares de la zona a tomar algo o a hacer unas compras, pero ahora sale de su casa pocas veces y a hurtadillas, asegurándose primero de que Liam no está por ahí. Ha llegado incluso a enviar a su chófer y a su jardinero para que comprueben los alrededores», desveló una fuente al diario Daily Star.
La decisión que el cantautor ha tomado al irse a vivir con su nueva pareja, Debbie Gwyther, a pocos metros de su antigua vivienda familiar –en la que residía con Nicole y Gene, el hijo de 12 años que comparten– ha supuesto un duro golpe para su exmujer, ya que la cantante había empaquetado ya todos los enseres personales de Liam para deshacerse de ellos y se estaba preparando también para expulsar definitivamente de su mente todo recuerdo de su vida junto a la estrella del rock.
«Nicole ha organizado en cajas todo lo que Liam se dejó antes de que se marchara de la casa, como fotos de su madre o las cintas que grabó a lo largo de estos años. Quiere librarse de su presencia completamente», explicó el mismo confidente.
La expareja ya ha puesto en marcha los trámites legales para materializar oficialmente su divorcio, y aunque se podría pensar que Liam Gallagher no ha logrado superar el bache sentimental por su polémico regreso al barrio familiar, lo cierto es que ha sido él quien ha tomado la iniciativa al ofrecerse a pagar 16 millones de dólares (12 millones de euros) para finiquitar cuanto antes el proceso.
«Liam está dispuesto a pagar una cantidad desorbitada para conseguir el divorcio lo antes posible. Incluso bromeó con sus amigos diciendo que [Nicole] se podrá comprar unos cuantos bolsos con el dinero que recibirá», reveló otra fuente a la misma revista.