Viaje a lo remoto con Neonymus en Asturias

En Noviembre del 2013 tuve el placer de entrevistarte por primera vez, ¿que ha cambiado en Neonymus desde entonces?

Ufff… han cambiado muchas cosas, aunque el repertorio sea sustancialmente el mismo. Sobre todo ha cambiado mi percepción de “qué es lo que estoy haciendo”. En aquel tiempo mis “conciertos” se titulaban “paisajes sonoros vocales” y ahora es un “viaje a lo remoto”. Y mi propia actitud e indumentaria a la hora de interpretar, eran diferentes. Los asistentes a esos eventos me han ido enseñando qué es realmente lo que estoy haciendo y lo que la música de neønymus provoca. Y esto me ayuda, claro.

Te sigo día a día en Facebook y veo que no solo cantas bien sino que también escribes muy bien, ¿en qué momentos surge esa inspiración para escribir relatos o poesía?

Oh, pues gracias por el elogio. Desde mi temprana juventud me gustó escribir relatos y poemas, de los cuales me avergüenzo hoy, claro, jajaja. Y siempre escribía sobre historias donde la magia y el misterio estaban presentes. Luego hubo unos años en los que abandoné este hábito, que he vuelto a recuperar. Realmente siento una mezcla de amor/odio hacia las palabras, tan concretas ellas, tan delimitadas que a veces dificultan el poder expresar fielmente determinadas ideas o emociones.

He tenido la suerte de verte y oírte cantar en dos escenarios totalmente opuestos, ¿Cuál ha sido el lugar más mágico donde has tocado desde nuestra última entrevista en 2013? ¿El concierto más catastrófico? y ¿Dónde te gustaría poder actuar si fuera un deseo concedido ahora mismo?

Ufff… realmente me siento un absoluto privilegiado por la singularidad de los lugares donde muchas veces hago los conciertos. Me cuesta muchísimo elegir el lugar más mágico… a bote pronto viene a mi memoria el dolmen de Cubillejo, en Burgos, pero añadiría una docena de lugares alucinantes. Y el concierto más catastrófico lo tuve el año pasado, pero no diré dónde, aunque los asistentes estarán presumiendo “yo estuve en aquel mítico concierto catastrófico de neønymus”, jajaja. Si ahora mismo pudiera elegir, pediría la sala del hombre-bisonte en la cueva de El Castillo de Puenteviesgo, por lo vivido allí por mi. Pero si me vas a conceder el deseo inmediatamente, te pido Santa María del Naranco. ¿Puede ser?

¿Cuál es el instrumento más extraño que utilizas para tus conciertos y de donde viene la idea?

Pues supongo que un tubo de PVC flexible que se usa en desagües, si es que eso se puede llamar instrumento. La idea surgió porque quería “engordar” la voz, hacerla más grave, para un fragmento de “Ecos de la prehistoria”. O quizá un aparato electrónico que uso para transformar mi voz y cantar como una mujer o como un monstruo.

¿Para cuándo el siguiente álbum? ¿Estás en ello o lo tienes en mente?

Pues creo que me gustaría grabarlo a final de año. Tengo todas las piezas musicales compuestas y voy haciéndolas en directo de vez en cuando, para redondearlas y terminar de entenderlas, aunque esto es un proceso que me llevará años. Es un repertorio más profundo que pretende ir más allá de lo humano, al momento pretérito en que la humanidad necesita de los sublime, de la divinidad. Se titula “Ultrahumano”.

¿Con que clase de público te sientes más a gusto? He visto que haces talleres didácticos y todo tipo de actuaciones como “El viaje de Noé”.

Disfruto con todo tipo de público. Con los niños la gozo absolutamente. Siempre aportan. Siempre me dan ideas frescas. Y como con ellos hago conciertos interactivos, donde participan, veo como –por lo general- su creatividad suele ir menguando conforme más edad tienen. Me encanta también cuando en un concierto “serio” de neønymus hay gente que ha llegado sin saber a lo que han ido. Y sus caras de extrañeza al ver cómo empiezo el evento. Casi diciendo “¿dónde me he metido?”, pero con enormes sonrisas y gesto de satisfacción al cabo de quince minutos. “El viaje de Noé” es un espectáculo teatral-musical que he desarrollado hace poco y que me está dando enormes satisfacciones. En cierto modo ha sido un acto kamikaze decidir que iba a escribir y montar una obra teatral con música en directo y proyección de piezas de video arte, y lanzarme a representarlo. Un bonito proyecto en torno al vino y la mitología, que me permite expresarme con otro registro muy distinto a neønymus.

En septiembre” viaje a lo remoto” va a Francia”, háblanos un poquito sobre evento.

Pues es un nuevo festival llamado “El hombre salvaje”, que se celebra en mitad de los Pirineos, al borde de un acantilado, con fuego y mucha magia. Me parece que es una bonita forma de salir fuera de nuestras fronteras, cosa que deseo y aún no he conseguido, porque creo que la música de neønymus puede funcionar muy bien en cualquier lugar del mundo.

Y por último el sábado 22 de julio estarás en Avilés, participando en Celsius 232, ¿dónde y cuándo será ese evento?

Mi concierto “viaje a lo remoto” será en el auditorio de la casa de cultura, a las 21.00 horas. Aunque no es la primera vez que cantaré en Asturias, he querido hacer el “viaje a lo remoto” y no “Ultrahumano”, porque imagino que una gran parte de los asistentes no conocen qué es neønymus, y no quiero asustarles 😉

Estoy realmente feliz de volver a esta tierra tan mágica y bella.

Allí nos veremos, muchas gracias por tu tiempo.

Gracias miles a ti, Natalia.

Natalia Bermúdez

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