Dormir bien, base de nuestra calidad de vida

Que a nadie le quepa duda de que el descanso nocturno es una de las partes más importantes del día. Dormir adecuadamente, logrando un sueño profundo y duradero, es tan importante como mantener una buena dieta, y esto es así, tanto a nivel físico como psicológico, abriendo la puerta a posibles enfermedades si no se consigue durante un tiempo prolongado en nuestras vidas.

Las consecuencias físicas de un mal descanso nocturno son la somnolencia, el cansancio, la disminución de la atención y de la concentración, el retardo en la toma de decisiones y la lentitud en los procesos mentales normales, que pueden acarrear momentos de irritabilidad y malestar general.

En cuanto a las consecuencias psíquicas por un estado prolongado de falta de sueño, lleva inevitablemente a estados de depresión y ansiedad e, incluso en los casos más extremos, a la aparición de la bipolaridad y a episodios maniacos.

Queda claro pues, la necesidad vital de dormir bien para mantener una calidad de vida que nos haga disfrutar de un estado de conciencia estable y un nivel físico aceptable.

Cómo conseguir un sueño profundo

El número de recetas y fórmulas para lograr descansar profundamente por las noches es amplio, desde crear una ambientación apropiada en la habitación; con la luminosidad justa, el color de las paredes apropiado, mantenimiento la temperatura acorde a nuestros gustos, con una ventana que permita la ventilación de la habitación, pero también el aislamiento total de los sonidos exteriores, hasta colocar la cama con una disposición orientada hacia el norte.

Pero lo fundamental, sin lugar a dudas, es el propio lecho donde descansamos, las calidades de todos los elementos que conforman una cama serán factores determinantes para la consecución de un sueño profundo.

Partes de una cama

Atender a cada una de las partes que conforman una cama, dándole la importancia que merecen, supondrá un salto cualitativo que se transformará en confort y aumentará notablemente las posibilidades de dormir bien. Por regla general, una cama normal se puede dividir en dos partes: la superior, con el colchón, que puede ser fabricado en los más diversos materiales, los cuales pueden cumplir diferentes funciones para mejorar la calidad del descanso, y la inferior, formada por una base semirrígida como un somier o completamente rígida como un canapé.

Los canapés forman parte de los elementos más desconocidos en cuanto a las partes (valga la redundancia) de una cama y que bien merecen que se les preste un poco más de atención. Estos muebles, además de evitar el dolor de espalda al ser un soporte rígido, trae innumerables ventajas, entre las que se incluye la elegancia que le otorga al dormitorio en su conjunto, la limpieza que ejerce al evitar la acumulación de suciedad debajo de la cama, la facilidad y adaptabilidad con todo tipo de camas, la dureza y resistencia, su fácil instalación… si quieres comprar canapes buenos aunando calidad, diseño y precio, haz click sobre el enlace sugerido e infórmate bien para elegir el adecuado a tus necesidades.

Después de los colchones y su enorme variedad y los canapés y somieres posibles, existe un amplio surtido de accesorios para darle el toque definitivo a la cama de tus sueños y alcanzar el descanso deseado. Entre otros elementos, tenemos el cabecero, que consiste en un tablero plano que se adosa a la pared en la parte superior de la cama para evitar rozar la pared con la cabeza; sirve de protección, pero también de decoración. La almohada, conocida por todos por ser esa pieza mullida rellena de diferentes materiales y con distintos tipos de dureza, que sirve para apoyar la cabeza y encontrar la postura más deseable de esta parte de nuestra anatomía para nuestro descanso.

Otro apartado diferenciado podría ser aquel dedicado exclusivamente a la ropa con la que vestimos nuestra cama, que nos sirve tanto para proteger el colchón como para protegernos del frío, las más comunes son las sabanas; bajeras, cuando se utilizan para proteger el colchón, y las de encimera, para ser colocadas justo encima de este.

Las mantas son las piezas textiles que se colocan sobre la encimera y que nos servirán de abrigo nocturno. La colcha es la cubierta de la cama y tiene un fin exclusivamente estético, sirve para vestirla mientras esta hecha y no ocupada, esta parte se suele retirar por la noche.

Por su parte, el cada vez más usado edredón sirve como colcha útil, es decir, adorna y protege del frío a la vez. La funda nórdica es una funda lavable que se rellena de un material de abrigo con diversas propiedades, al igual que los edredones, sirve de sustituto a las mantas y a la sabana encimera.

 

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